El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont (c), y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell (i), participan en la tradicional manifestación convocada en Barcelona por la Asamblea Nacional Catalana (ANC). Foto: EFE
En el último lustro, los independentistas salieron a la calle cada 11 de septiembre coincidiendo con la Diada para reivindicar su "derecho a decidir".

Coincidiendo con la Diada, la fiesta oficial de Cataluña, cientos de miles de personas salieron hoy a la calle en Barcelona en apoyo al referéndum sobre la independencia que el Gobierno de la región impulsa unilateralmente de cara al 1 de octubre pese a la prohibición del Tribunal Constitucional.

Desde el mediodía, y en un ambiente festivo, las calles del centro de la capital catalana se llenaron de banderas independentistas (esteladas) y de camisetas amarillas con el lema "Sí. Referéndum es democracia". Los asistentes corearon consignas como "Votaremos, votaremos" en una jornada que la prensa tildó de “histórica".

El acto tuvo su momento cumbre a las 17:14 horas (15:14 GMT) en homenaje al 11 de septiembre de 1714, cuando tuvo lugar la caída de Barcelona a manos de las tropas borbónicas en la Guerra de Sucesión española. Los participantes desplegaron cuatro grandes pancartas para crear un símbolo de suma (+) gigante en pleno centro de la ciudad.

Miles de personas se manifiestan en Barcelona por la independencia. Fotos: EFE

También se guardó un minuto de silencio en recuerdo de las víctimas de los atentados yihadistas perpetrados en Cataluña el 17 de agosto.

En el último lustro, los independentistas salieron a la calle cada 11 de septiembre coincidiendo con la Diada para reivindicar su "derecho a decidir", es decir, la convocatoria unilateral de una consulta sobre la independencia de Cataluña de España, a la que se opone el Gobierno español.

La de este año es una marcha clave ya que tiene lugar tras el desafío lanzado al Estado español por parte el Gobierno regional catalán, que el miércoles convocó la consulta del 1 de octubre después de que el Parlamento de la región diera luz verde a una ley para avalarlo.

El Gobierno español de Mariano Rajoy impugnó la convocatoria de forma inmediata y el Tribunal Constitucional español la suspendió provisionalmente, prohibiendo la votación "de facto”.

"No es una opción para nosotros que no se celebre el referéndum", dijo hoy el jefe del Gobierno catalán, Carles Puigdemont, en declaraciones recogidas por el diario "El País".

En este contexto, la Diada de este año está marcada por la tensión entre partidarios y detractores del referéndum soberanista tan sólo 20 días antes de la fecha fijada para su celebración. Según las encuestas, una amplia mayoría de los catalanes están a favor de la consulta, pero la región está dividida al 50 por ciento sobre la secesión de España.

Las entidades civiles que están detrás de estas marchas separatistas, la Asamblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, llamaron a la movilización y pidieron que se mantenga el "carácter reivindicativo, pacífico y democrático" de las anteriores concentraciones.