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El promotor saltillense que levantó a grandes figuras de la lucha, murió por complicaciones de salud

Tras una de las trayectorias más deslumbrantes dentro de la promoción de la lucha libre profesional que inició alrededor de los años 70s, el saltillense Marco Zúñiga se fue a celebrar con los grandes a los 75 años de edad, debido a problemas de salud que acarreaba hace algunos años, mismos que lo habían orillado a separarse del mundo de la lucha profesional.

Zúñiga fue reconocido entre los mejores promotores locales, estatales y en sus mejores tiempos hasta nacionales, debutando a grandes del deporte como Guerrero Jr, Benny Cordero y Piloto 2000.

Comenzó sus pininos en la Arena Obreros del Progreso, donde siempre consideró su casa aún después de su crecimiento profesional y de haber manejado la Coliseum, codo a codo con Victor Martinez Ávalos. Fue él quien atrajo a las más grandes estrellas del ring y los mejores espectáculos a la ciudad, como Santo, Tinieblas y Alushe.

Debutó incontables luchadores que al día de hoy han marcado inigualablemente su camino en esta disciplina, entre ellos los Lomelí, Octagon, Fuerza Guerrera, Perro Aguayo y Rey Misterio.

Durante sus últimos años en el deporte agregó boxeadores a sus promociones, pero nunca dejó de lado a los enmascarados. Sin embargo por cuestiones de salud fue retirándose del mundo de los cuadriláteros, aunque nunca dejó de promover el deporte de sus amores.

Hoy termina su gran paso por el mundo terrenal, dejando huella en el deporte y en todos aquellos que fueron parte de su legado deportivo.