Pasión. La directora del Museo de la Katrina, Cynthia Fuentes, ha encontrado una similitud entre el entramado de los textiles y la forma en la que se dan los sucesos en la vida. / MAYRA FRANCO
Cynthia Fuentes mostró a VANGUARDIA su amplia selección de vestidos regionales de nuestro país.

El Museo de la Katrina, un espacio independiente de cultura popular, siempre sorprende a los visitantes foráneos y saltillenses con novedades a lo largo del año.

Y ahora que está por cumplir su octavo aniversario no será la excepción. Cynthia Fuentes, propietaria y administradora del recinto, habló en exclusiva para ARTES VANGUARDIA sobre lo que tiene preparado para celebrar este próximo Día de Muertos.

Aunque también nos sorprendió con la hermosa colección de vestidos mexicanos; esa segunda piel que viste a los pueblos de nuestro país y que su colorido y manufactura los hace únicos en el mundo.

Tradición. El museo se ha vuelto un referente en el norte del país por la cantidad de objetos con los que se rescata la tradición mexicana de diversas maneras./ MAYRA FRANCO

“Tengo aproximadamente 21 años coleccionando, pero mi primer traje, de cuando era pequeña es un traje de charra que hizo mi mamá, que bordó en terciopelo negro con el águila, el nopal y un sol en la blusa, ese fue el primer traje que yo tuve", recuerda Cynthia.

Como su curiosidad nunca estuvo satisfecha, siempre buscó los orígenes de las cosas “a todo le quería sacar historia, desde que tengo uso de razón, siempre me movió la curiosidad por ver de dónde vienen las cosas”, y con esos recuerdos, de su madre cosiendo y su tías  ayudándola, ella empezó a darle importancia a las reuniones en las que las mujeres bordan, conversan y deciden el destino de la familia.

El amor por los textiles se incrementó en Cynthia y se volvió pasión, a cada lugar que ha viajado no solo ha traído conocimientos, sino las historias, que lo mismo que en los telares, se entretejen al mismo ritmo de lanzadera, aguja, hilo de colores y manos de mujeres.

“Al lugar a donde iba, siempre me fijaba en los textiles, siempre; en la falda, en la blusa, en lo que combina, de dónde viene, por qué. 

“Mi bisabuela Margarita usaba un rebozo de ‘bolita’, yo tenía dos años, pero mis recuerdos los tengo desde entonces”.

Los recuerdos también la hicieron abrazar con más amor la cultura mexicana, por ello, a cada lugar que visita, más que ir como turista, lo hace como investigadora. 

Siempre carga con un cuaderno en el que anota los trajes típicos que se usan, y cómo se celebra el Día de Muertos.

De profesión maestra de Literatura, y como vocación la enseñanza, se ha ocupado de difundir la cultura mexicana por una razón importante “estando tan al norte del país, no se conoce muchas veces toda la maravilla que hay en cuanto a textiles, trajes típicos. 

“Coahuila tiene pocos trajes típicos mexicanos. Tengo los trajes de los kikapúes, tengo un traje original de Chakoka Anico, quien ya falleció. Tengo también trajes mascogo y ahorita estoy por conseguir un traje típico arteaguense, ese rosa con encajes”, nos dice emocionada.

Cynthia no solo piensa en la forma de conservar la tradición de la confección de trajes regionales, sino la forma en que pueden adecuarse a una vida práctica; retormar su elaboración para volverlos a usar.

Por ello, cuando emprende sus viajes, sube hasta la sierra, explora pueblos y pregunta a sus habitantes sobre la confección de vestidos, la creación de bordados, la ceremonia de tejidos y no solo eso, sino que rescata la sensibilidad de los artesanos a través de su trabajo.

“Yo tengo una colección de 80 trajes típicos y muchas más blusas, cinturones, flores, tocados y todo lo que complementa al traje. 

“Este que uso es uno de los más antiguos, es un traje de Oaxaca que fue donado al museo por una persona que vino y se involucra y que desprendió de sus cosas para enseñarle a los niños o a las demás generaciones”, aclara.

Aunque los vestidos por ahora no están en exposición ya que es necesario adecuar las instalaciones para evitar que se dañen, Cynthia espera que pronto pueda el público acceder a esta colección y a otras, como la de cintas de cine y carteles de una carpa de los años 40.

El museo está por cumplir su octavo aniversario y luego de tanto trabajo para levantarlo y más para no dejarlo caer, ya empiezan las actividades para celebrar, como la degustación de mezcal, la presentación de una estudiantina infantil y un recital, además de la petición de la tradicional calaverita. 

Es solo una parte de las actividades que el museo tiene preparadas. Entérate de la agenda en el Facebook  del Museo de la Katrina.

Ponlo en tu agenda
Museo de la Muñeca
> 24 de octubre
> 19:00 horas 
> Presentación y degustación de mezcal artesanal El Poseidón
> Entrada: Solicitar cortesía en el museo

Museo de la Katrina
> 25 de octubre
> 19:00 horas
> Recital “Cantaba la Muerte”
> Claudia Gutiérrez y Salvador Arciniega
> Entrada 100 pesos

Museo de la Katrina 
> 31 de octubre
> 15:00 horas
> Estudiantina Clavelitos
> Jardín de Niños Constituyentes de 1917
> Entrada gratuita, vestirse de catrín o catrina
> Al finalizar se pedirá calaverita en el Centro Histórico