La cantaora española Niña Pastori. Foto: Internet
Dos décadas han pasado desde que comenzara a grabar lo que sería su primer disco, "Entre dos puertos".
Siempre tuve mucha ilusión, mucha energía, muchas ganas de hacer cosas, y eso no lo pierdo, eso sigue estando ahí"...
Niña Pastori

La ilusión por "seguir creando" y mejorar siguen protegidas como un tesoro por la cantaora española Niña Pastori, quien celebra sus 20 años de carrera con la entrega a un público fiel a su flamenco pero también disfrutando de los "ratitos" familiares en los que no deja que interfieran los focos.

"Siempre tuve mucha ilusión, mucha energía, muchas ganas de hacer cosas, y eso no lo pierdo, eso sigue estando ahí", asegura en entrevista con Efe la artista (San Fernando, Cádiz, 1978), quien se encuentra en México para promocionar su próximos conciertos en el país y su último trabajo, "Ámame como soy".

Dos décadas han pasado desde que comenzara a grabar lo que sería su primer disco, "Entre dos puertos", y se recuerda a sí misma como una joven de 17 años que disfrutaba con cada músico que llegaba al estudio y se sentía "como una hormiguita": "No tienes experiencia en nada, en las promociones... en fin, muchas cosas que te ves muy niña".

Ahora, María Rosa García -su nombre real- se vuelca en sus momentos encima del escenario, donde se siente "más suya" y a veces siente "que se para el tiempo", pero a la vez aprovecha los momentos que, como cualquier otra madre, vive con sus hijas.

Sus "ratitos", ya sea ayudando a sus hijas a hacer la tarea, acompañándolas al colegio o yendo al cine es algo que ha intentado resguardar, pese a que no han faltado las llamadas ofreciendo exclusivas que ha rechazado porque considera que sería perder "un poquito" su vida.

"Hay artistas que les encanta ser artistas, todo el rato; a mí me parece agotador", admite la cantaora, quien añade que "es muy bonito comerte una mandarina en un banco sentada a tu aire, y sin tener a nadie o sin tener que estar arreglada o maquillada, a cara lavada y con ropa cómoda".

Para su última producción discográfica, que está nominada a los Grammy Latino, ha juntado tres canciones inéditas con otros nueve temas "grandes" que ha llevado "a su terreno".

Así, la cantaora ha dado un giro a temas como "Te quiero, te quiero", "Usted abusó" o "Ámame como soy", canción que da nombre al disco y de la que la artista se enamoró cuando la escuchó de la voz de la cubana Omara Portuondo.

Además, este trabajo cuenta con las colaboraciones de Rubén Blades, Francisco Céspedes, Juan Luis Guerra y la bailarina Sara Baras, esta última aportando su zapateado en el tema "Remolino".

"Hay una parte del público a la que le gusta mucho que el artista flamenco versione canciones de fuera del flamenco, porque se le da mucho la vuelta", afirma Niña Pastori.

La artista, de quien el mítico Camarón de la Isla se fijó cuando solo era una niña, señala que el flamenco ha desarrollado una evolución y una apertura gracias a la cual "hay gente que está haciendo cosas nuevas, distintas, que está arriesgando", aunque también aplaude que haya gente que "lo conserve más".

Desde que comenzó su trayectoria discográfica, ella, que no se considera "una flamenca pura y tradicional", ha tenido que lidiar con las críticas de los más puristas.

"Tanto las buenas como las malas, son opiniones, lo que uno cree, y no significa ni nos vamos a venir arriba ni nos vamos a hundir", dice la cantaora.

De lo que más se enorgullece es de tener "un público fiel" que le sigue desde el principio, "porque en España no suele pasar, la gente va por modas y como que se olvida".

La cantaora se presentará el próximo 29 de octubre en el Teatro Diana de Guadalajara y el día siguiente en el Teatro de la Ciudad de la capital.

México, señala, es un país en el que hay "un verdadero respeto por la música, la gente respeta a los artistas, y hay ciertas cosas que se siguen cuidando".

Comenta como anécdota que, cuando su disco "Raíz", realizado junto con Lila Downs y Soledad Pastorutti, estaba nominado a los Grammy Latino, las tres cantantes ofrecieron entrevistas, cada una con la prensa de su país, y mientras que para la mexicana y la argentina había "una barbaridad" de medios, no había ninguno español.

"Yo me fui a dormir la siesta", bromea Niña Pastori, quien también menciona cómo en España también se han perdido iniciativas de la industria como los Premios de la Música y los Premios Amigo.

Y aunque no se hace la suficiente cobertura a la música, hay programas del corazón que copan las parrillas televisivas, apunta.

"Yo lo respeto (...) pero también debe haber un lugar para la cultura y para la música, para los artistas que vamos llevando el nombre de España ahí adonde vamos y estamos haciendo un trabajo yo creo que digno", concluye la cantaora.