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Juan Velázquez, asesor de la defensa de los militares detenidos por el enfrentamiento del 30 de junio de 2014, dijo que la ejecución es una mentira, una historia que “se empezó a desmoronar”.
En todo el expediente no hay pruebas. Esa ejecución de Tlatlaya es una invención”

Ciudad de México.- En el caso del enfrentamiento en Tlatlaya, Estado de México, el 30 de junio de 2014, donde perdieron la vida 22 presuntos delincuentes, no hay pruebas de que los militares hayan estado involucrados en una supuesta ejecución, aseguró Juan Velázquez, asesor de la defensa de los soldados.

Por este caso, un juez federal dictó formal prisión a ocho soldados; cinco de ellos fueron acusados por encubrimientos y tres por homicidio. Uno de ellos obtuvo su libertad hace unas semanas.

Ayer, un juez federal ordenó la libertad de cuatro de los siete militares que permanecía encarcelados por presuntamente participar en el enfrentamiento del año pasado.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva en Grupo Fórmula, Juan Velázquez explicó que los cuatro militares fueron liberados porque “no hay ni siquiera pruebas que hagan probable su responsabilidad para enjuiciarlos”.

“Respecto de los otros tres hay pruebas probables de responsabilidad, pero estoy seguro que se dejarán de tomar en cuenta para que al final del proceso, el juez les dicte sentencia absolutoria”, afirmó.

Velázquez dijo que las pruebas son los testimonios de tres mujeres que fueron rescatadas por los militares.

“Hay otras pruebas, peritajes controvertidos. Respecto de los ejecutados no hay pruebas de que hubiesen sido 22, tampoco ocho y, si acaso dos o tres que tampoco fueron ejecutados, pero en una de esas podía ser la apariencia porque estaban contra muros. En todo el expediente no hay pruebas. Esa ejecución de Tlatlaya es una invención”, dijo.

El asesor de la defensa de los militares implicados en el caso aseguró que todas las personas que murieron en ese enfrentamiento dieron positivos a disparos de fuego, drogas y alcohol y se enfrentaron a militares sobrios.

En entrevista con Adela Micha para Grupo Imagen, Juan Velázquez agregó que los militares llegaron a la bodega en Tlatlaya, en el Estado de México, porque “pasaron por ahí de noche y escucharon ruidos” y dijo que los 22 civiles murieron y solo un militar resultó herido por las condiciones en las que se dio el enfrentamiento.

Dijo que la Procuraduría General de la República aportó pruebas insuficientes para declarar la culpabilidad de los militares y que cuando se les conceda la libertad, “ellos regresarán a encuadrarse a sus unidades y a contar otra historia”.

“La supuesta ejecución, con esta resolución (la liberación de los cuatro militares) se empezó a desmoronar”, afirmó.