Realidad. La prioridad de las personas en pobreza extrema es alimentarse, vivir al día. ARCHIVO
Además de la intervención del Estado y municipios, es necesaria la participación de la sociedad y la IP

La unión de apoyos entre organizaciones civiles, Iniciativa Privada, Gobierno del Estado y municipios, sería una de las estrategias más fortalecidas contra la pobreza extrema, situación que hasta el día de hoy mantiene a 17 mil niños coahuilenses en esta forma de vida.

Al darse a conocer la estadística en la entidad que pese a ello la posiciona en el tercer lugar con menos pobreza extrema en el país, las organizaciones civiles llamaron a los gobiernos a no duplicar esfuerzos, sino a mantenerse todos en una sintonía y poner fin a esta realidad.

Una persona en pobreza extrema no tiene el interés ni siquiera de que sus niños estudien”.
Lucy Garza, de Casa de los Niños.

“Que participen asociaciones de la sociedad civil, los gobiernos municipales, empresas y colegios, así como la Diócesis de Saltillo”, opinó Alejandra Salgado Valdés, titular del Banco de Alimentos de Saltillo, al destacar que como se vive la situación en la entidad actualmente, lo importante es “atacar el hambre” mediante un programa especializado.

Describió que otras organizaciones de Nuevo León y Puebla suman esfuerzos para atacar la problemática en sus municipios, mediante un encargado que sirva como enlace.

UNIÓN DE ESFUERZOS

Lucy Garza, de la asociación “Casa de los Niños”, dijo que el abordar a las personas en pobreza extrema es complicado en ocasiones, pues lejos de ver una mejora en sus vidas a futuro, piden una solución a la falta de alimento de forma inmediata y ahí surge la necesidad de la unión de esfuerzos.

La organización, al tratar de llegar a las personas en pobreza extrema de la región, indicó que los adultos y niños que viven en esta situación se enfocan en obtener alimento al día y no en mejorar sus vidas.

“Desafortunadamente cuando se ha atendido a personas en pobreza extrema no hay el interés ni siquiera de que sus niños estudien o el interés de superarse; la necesidad es alimentarse y vivir al día”, mencionó.

Lo importante es ‘atacar el hambre’ mediante un programa especializado”.
Alejandra Salgado, del Banco de Alimentos.

9 MIL NIÑOS EN POBREZA EXTREMA

El Banco de Alimentos de Saltillo registra el apoyo para 30 mil personas en situación de pobreza extrema, y de estas 9 mil son niños que habitan la Región Sureste del Estado en los municipios de Arteaga, Saltillo, Ramos Arizpe y unos más en Parras de la Fuente.

A ellos se les apoya mediante “Nutre un Niño” con despensas mensuales, así mismo, con empresas socialmente responsables que ayudan con desayunos calientes en jardines de niños.

“Estamos tocando puertas con empresas que están muy interesadas en apoyar este programa de Nutre un Niño y volver a empezarlo, porque año con año lo lleva a cabo”, dijo.