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Activistas de Derechos Humanos reportan torturas que van de ahogamiento a consumo forzado de gasolina; casos son presentados en cortes internacionales

La represión de las fuerzas de seguridad de Nicolás Maduro aumenta tras tres meses de protesta. De tres mil 529 personas arrestadas durante las manifestaciones, mil 167 siguen tras las rejas. Son precisamente estas personas —las que están en la cárcel—, quienes son víctimas de violaciones, ahogamientos, golpizas y envenenamiento con gasolina, según activistas de derechos humanos.

“A los muchachos los hicieron tomar gasolina, se desmayaron y los dejaron tirados en el sitio”, denunció el pasado 30 de junio Polo Troconis, abogado de la ONG Foro Penal Venezolano, que asiste a las víctimas de violaciones de Derechos Humanos, en referencia a dos jóvenes que la Guardia Nacional Bolivariana arrestó el pasado 29 de junio en el estado Lara, en la región centroccidental del país.

A juicio de Troconis, en el estado Lara han cambiado los patrones para reprimir manifestaciones antigubernamentales, ante las que no sólo se utilizan las tradicionales bombas lacrimógenas y perdigones, sino que también se han reportado allanamientos ejecutados por efectivos del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro en zonas populares de la ciudad.

Martín López Ríos es miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la MUD, en el estado Maracay, y abogado defensor de 10 jóvenes arrestados el pasado 28 de junio, cuando se llevaba a cabo una protesta en la entidad.

“A un joven le pusieron gas pimienta y una capucha sobre la cabeza. Después le bajaron el short y le introdujeron un arma por el recto”, afirmó López Ríos, quien mantuvo la identidad del joven en resguardo para proteger su dignidad.

No es la primera vez que un manifestante es violado por los agentes de seguridad del chavismo. En mayo, un joven detenido en Maracay por la Policía Nacional Bolivariana (PNB) “fue violado con un tubo”, narró el jurista; además, lo golpearon y lo amarraron con un cable.

“A los otros les dieron muchos golpes. Les dieron patadas en las costillas, les pusieron gas pimienta en los ojos, los escupían, los humillaban, los obligaban a tocarse unos con otros”, relató López Ríos.

Pero los hombres no son las única víctimas de tortura en Venezuela. Carmen Ángel, una joven de 21 años, detenida en Barinas el pasado 11 de abril, contó a la BBC cómo fue golpeada hasta que se orinó en los pantalones.

“Empezaron a jalarme el cabello y a darme patadas en las rodillas mientras seguían pegándome en la cabeza, era una lluvia de golpes, no paraban. Yo gritaba y lloraba… tenía tanto miedo que me oriné”, Ángel, quien tuvo fracturas en los dedos y heridas en la cabeza que requirieron sutura.

Ángel sangraba mucho, por lo que los funcionarios tuvieron que llevarla al hospital. “Me advirtieron que no hablara, pero con los ojos le pedí ayuda al doctor que me recibió. Si no fuera por el personal médico que impidió que los policías me sacaran del hospital, la historia habría sido diferente.”

“Lo que está ocurriendo en Venezuela no tiene precedentes en la historia reciente del país, es muy preocupante”, comentó a la BBC Mundo Érika Guevara, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

“Es una de las peores crisis de violaciones a los Derechos Humanos en el continente debido a la gravedad de los hechos, lo sistemático de los mismos, la falta de independencia de los poderes y la impunidad que existe”, añadió la activista de Derechos Humanos.

“En 70 por ciento de los casos que he documentado ha habido algún tipo de tortura sexual: a los detenidos los desnudan, los tocan, los obligan a ponerse en posiciones en las que muestran sus partes íntimas y algunos han sido víctimas de violaciones”, le dice a BBC Mundo la abogada Tamara Suju, directora de Casla, un centro de estudios para América Latina con sede en la República Checa que evalúa a las democracias en la región.

Suju introdujo una demanda en la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya, Holanda, en contra del Estado venezolano. Lo acusa de cometer actos de tortura sistemática, lo que constituye un crimen de lesa humanidad.

El aumento de la represión coincide con la activación de la fase roja del Plan Guaicaipuro, a través de la cual la Fuerza Armada ordenó a los funcionarios el uso progresivo de la fuerza contra las manifestaciones que tiendan a volverse violentas.

Papa Francisco: “Pido el fin de la violencia”

El papa Francisco pidió ayer el fin de la violencia en las protestas contra el gobierno en Venezuela y expresó su solidaridad con las familias de los fallecidos.

Francisco lideró a miles de personas en una plegaria por Venezuela y señaló que el país celebrará el miércoles su fiesta de independencia.

“Expreso mis condolencias a las familias que han perdido a sus hijos en las protestas. Pido el fin de la violencia y una solución pacífica y democrática a la crisis”, indicó el Papa, que dijo tener en sus plegarias a “esta querida nación”. Al menos 84 personas han muerto desde que estallaron las protestas contra el gobierno hace tres meses.

El Vaticano impulsó un proceso de diálogo el año pasado que no tuvo éxito. Obispos venezolanos viajaron hace poco al Vaticano e informaron a Francisco sobre sus críticas a la deriva autoritaria del presidente, Nicolás Maduro.