Reconocimiento. En honor a la cuentista zacatecana se le puso el nombre al premio nacional de cuento. / Notimex
Lidia Camacho, anunció que el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí ahora se llama Premio Bellas Artes de Cuento “Amparo Dávila”

CIUDAD DE MÉXICO.- Entre las múltiples muestras de afecto y admiración que ha recibido la cuentista mexicana Amparo Dávila (Pinos, Zacatecas, 21 de febrero de 1928), ganadora del Premio Xavier Villaurrutia 1977, y de la Medalla Bellas Artes 1975, con motivo de su cumpleaños 90, el martes recibió otro más, uno que la inmortaliza: El Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí lleva, desde ayer el nombre de esa escritora.

La noche del martes en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Lidia Camacho, anunció que el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí ahora se llama Premio Bellas Artes de Cuento “Amparo Dávila”. Al anuncio siguió una ovación extraordinaria, sincera, con un barniz de afecto y admiración, de respeto y cariño por la autora de una obra realmente hermosa.

Al mismo tiempo, Lidia Camacho hizo entrega de un reconocimiento, por su trayectoria, a la escritora zacatecana Amparo Dávila, quien durante la velada literaria que tuvo lugar con acceso libre en la Sala Manuel M. Ponce del coloso de mármol, se mostró lúcida y atenta, feliz y risueña ante los comentarios y muestras cariñosas de todos los presentes. En especial, de los jóvenes estudiantes que se dieron cita para rendirle homenaje.

Previo a ese momento cumbre del programa, organizado por la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), a cuya cabeza está el intelectual, crítico y escritor Geney Beltrán Félix, alumnos de la Escuela Nacional de Arte Teatral (ENAT), institución pública creada para formar profesionales del teatro con alto nivel académico y artístico en la escena nacional e internacional, realizaron la lectura dramatizada de cuentos de la homenajeada.

La sala, llena de jóvenes interesados en la obra esta protagonista de la literatura mexicana, familiares, amigos, y sobre todo, de gente del pueblo que fue a felicitarla, fue insuficiente como pocas veces. En el escenario, junto a ella estaban Laura Cázares, Agustín Ramos y Alejandro Toledo para dirigir la fiesta de letras en que se convirtió la tertulia orquestada por Beltrán Félix, experto en la obra de Dávila.

Que Julio Cortázar comparó los ambientes de la narrativa de Amparo Dávila con los que Edgar Allan Poe creó en su obra, dato que en su oportunidad citó la Secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda; que Dávila sigue escribiendo con la misma emoción de siempre, como ella misma lo dejó ver al inicio de estas jornadas de homenaje, y que sigue viviendo en la misma casa de siempre, son datos que afloraron, otra vez, en Bellas Artes.