¡Felicidades! Francisco Miguel Aguirre Farías, conocido a nivel nacional como actuario, será galardonado con la Presea Saltillo en la categoría en vida. HÉCTOR GARCÍA
Año con Año el Ayuntamiento de la ciudad premia a sus mejores hombres, en esta ocasión el actuario Francisco Miguel Aguirre será reconocido por su trayectoria como actuario

La ciudad en que nacemos y crecemos es un misterio que se revela poco a poco y no se agota: el suelo donde nuestros padres amaron y trabajaron, las oportunidades que la ciudad nos dio o negó, las muchas veces que pensamos en la tierra que dejamos cuando tuvimos que viajar por estudio, trabajo o necesidad, todo forma parte de nosotros. Algunas personas lo asumen como algo fortuito, porque la vida es insensata y azarosa, pero lo portan con orgullo: “Soy de Saltillo.

Por eso, aunque el actuario Francisco Miguel Aguirre Farías pudo despegar su carrera en la Ciudad de México hace 40 años, prefirió empezar en la capital de Coahuila pese a que su profesión era prácticamente desconocida en el Saltillo de la década de los 80.

El actuario Francisco Miguel Aguirre Farías fue reconocido con la Presea Saltillo 2020 en la categoría En Vida por el Ayuntamiento, gracias a su labor que ha prestado a la comunidad. Y en su caso, ha convertido a Saltillo en un referente nacional a la hora de hablar de actuarías, seguridad social y pensiones que benefician a trabajadores.

Aguirre Farías es fundador y director general de Valuaciones Actuariales del Norte (Grupo VAN), con presencia en Saltillo, CDMX, Guadalajara, San Luis Potosí y Puebla, pero el actuario aclara en entrevista para VANGUARDIA que su despacho en la capital de Coahuila maneja más de la mitad de la seguridad social del país. Y es muy puntual: “no manejamos dinero, hacemos proyecciones para ver qué sistemas funcionan o no, y qué se debe reformar”.

Fue autor del método de actuaría “Diseño Conceptual del Método Primas Óptimas de Liquidez”, que el Colegio de Actuarios y el INEGI publicaron en el año 2000, además ha escrito dos libros de tauromaquia (“Embestida”, el más reciente, lo llevó incluso a Madrid a exponer nuevas teorías sobre los toros con ganaderos y expertos de la fiesta brava), y es un distinguido tirador que ha ganado competencias nacionales y representó a México.

Y para conocer su trabajo, trayectoria y cariño por su ciudad y familia, el actuario Aguirre Farías nos abrió las puertas de su oficina, donde guarda algunas preseas y reconocimientos que ha recibido a nivel nacional, como la Medalla Liderazgo Anáhuac en Actuaría, e incluso una carta que le escribió a su papá en 1979 para avisarle que estaba a punto de abrir un despacho.

-Ha sido distinguido a nivel nacional, pero ¿qué significa ser reconocido por su ciudad?-

“Creo que es más importante en este caso recibir una presea de parte de tu ciudad, en donde vivió o vivieron tus papás, abuelos, tatarabuelos; desde 1700 mis ascendientes han vivido aquí, y viven mis hijos y viven mis nietos, es una presea que adquiere mucha mayor relevancia.

“Sin embargo, no me la creo, creo que es circunstancial, depende un poco de la suerte, algunos le llaman Dios, que estés en el momento adecuado, con las personas adecuadas, en el lugar adecuado”.

Los que no estamos en Saltillo, normalmente la queremos más. Siempre digo: Saltillo vivo en ti, vives en mí; siempre me acompañó”.
Francisco Miguel Aguirre Farías, actuario.

-Usted viajó a la Ciudad de México a estudiar en la Universidad Anáhuac, ¿por qué decidió regresar?

“A los tres años de haber terminado la cerrera, me jaló mi tierra, y me vine para acá prácticamente sin esperanzas, pues si en México eran poco conocidos los actuarios, mucho menos en Saltillo, pero se fueron dando las cosas. Y yo creo que hoy en seguridad social, Saltillo es mucho más relevante que los despachos de México; es decir, por Saltillo pasa un 60–70 por ciento de la seguridad del país”.

-¿Fue difícil empezar su profesión en Saltillo?-

“Costó mucho trabajo competir con los despachos de México. Yo no tenía oportunidad de preguntarle a actuarios con más experiencia, simplemente no había, no tenía contacto con ellos, eso motivó o dio como resultado la creación de un método actuarial diferente, y ese método fue el que poco a poco atrajo clientes. Surgió de no tener oportunidad de poder platicar con actuarios y tener la necesidad de inventar, siempre con las inseguridades que te da un nuevo método”.

-¿Por qué decidió estudiar Actuaría?-

“Me gustan las Matemáticas, pero no me gustan la Física y la Química. Entonces tenía de dos: estudiar Matemáticas o Actuaría en México. Me gustó que en la Actuaría puedes mezclar la frialdad de las Matemáticas con la calidez de la seguridad social. Te aseguro que si le preguntas a todos los que trabajan en Grupo VAN qué es lo que nos motiva, te van a contestar, te vamos a contestar, que no es el dinero, de nosotros depende que miles, millones de personas, tengan una seguridad social, un buen sistema de pensiones, podemos dar seguridad y podemos beneficiar a miles de mexicanos con nuestro trabajo”.

-A raíz de su trabajo también empezó a viajar, ¿cómo se distinguía de los despachos de otras ciudades?

“A partir del año 95, empecé a tener clientes y a viajar mucho. Los que no estamos en Saltillo, normalmente la queremos más. Siempre digo: Saltillo vivo en ti, vives en mí; siempre me acompañó. En todos los discursos y negociaciones empezaba diciendo que era de Saltillo. Desgraciadamente a todos los despachos los ubican en México. Entonces yo tenía que deslindarme de eso, y tenía que empezar a decir: ‘Soy de Saltillo’, y eso daba confiabilidad”.

-¿Qué significa hoy Saltillo para usted?

“La ciudad donde están mi familia y mis amigos. Una ciudad de la que debemos estar orgullosos. Está en el semidesierto y nuestros antepasados la hicieron funcionar, gente trabajadora, gente honesta, gente que ha hecho progresar, de pasar de una ciudad de comercio a una ciudad industrial con muchísimas ventajas, con todos los alcaldes que han pasado es una ciudad muy segura, que siempre sale en los primeros lugares de calidad de vida”.

Nazul Aramayo

1985. Reportero enfocado en temas de movilidad, medio ambiente, historias de vida, cultura popular, música, literatura. Autor de los libros “Cantinas que merecen ser amadas y personas que no” (Producciones El Salario del Miedo: 2019), “La Monalilia y sus estrellas colombianas” (FETA: 2017) y “Eros díler” (Jus: 2012). Ha sido ganador del Premio Estatal de Periodismo Coahuila 2017 y 2018, en los géneros de Crónica y Mejor Trabajo de Periodismo Cultural respectivamente. Ganador del XXIX Concurso Literario Nacional “Magdalena Mondragón” en el género de cuento. Ha sido becario del PECDA y FONCA.