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Los sacerdotes son un grupo de alto riesgo, pues por dogma de fe están obligados a dar los santos óleos a todas aquellas personas católica que están próximas a morir

Un mexicano fue el primer sacerdote católico en morir en Estados Unidos a causa del coronavirus.

Se trata de Jorge Ortiz-Garay, de 49 años, quien falleció la noche del viernes, informó la parroquia de Santa Brígida, en Brooklyn, Nueva York.

Ortiz-Garay era director del Apostolado Mexicano en la Diócesis de Brooklyn; se encontraba hospitalizado y en observación desde el 24 de marzo a causa del Covid-19.

Nacido en la Ciudad de México, el padre Ortiz-Garay fue influenciado por los monjes benedictinos durante su infancia y estudió Derecho con los Legionarios de Cristo.

En 1996 comenzó su formación en Italia. Más tarde fue enviado a estudiar simultáneamente en los seminarios Redemptoris Mater, de Camino Neocatecumenal, y Seton Hall en Nueva Jersey.

En 2004 fue ordenado sacerdote por entonces el Arzobispo de Newark, John Joseph Myers y en 2009, Myers envió al padre Ortiz-Garay a Brooklyn para comenzar su ministerio como vicario de la Concatedral de San José y capellán de “missio ad gentes” en Brooklyn.

El padre Jorge Ortiz-Garay recibió la instalación como sacerdote de Santa Brígida en junio de 2019 luego de varios años siendo su administrador parroquial.

Hasta el momento no se tienen otros detalles de su fallecimiento y la diócesis de Brooklyn, como el resto de las del país, ha suspendido temporalmente los funerales públicos debido a la epidemia.

Los sacerdotes son un grupo de alto riesgo ante el Covid-19, pues por dogma de fe están obligados a dar los santos óleos a todas aquellas personas católica que están próximas a morir, aún cuando la causa sea el coronavirus.

El país más afectado con la muerte de sacerdotes a causa de la epidemia es Italia, que a la fecha suma más de 50 fallecidos por causa del coronavirus en 20 días. La mayoría de ellos son mayores de 70 años.