Apoyo. Chicago alzó la voz ayer por los indocumentados.Foto: Especial
Miles de ciudadanos de las grandes urbes rechazan persecución a los indocumentados

CHICAGO, EU.- La rebelión de las “ciudades santuario” estalló ayer en Chicago y Nueva York, donde miles de personas protestaron contra las redadas de indocumentados ordenadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Aproximadamente 10 mil personas colmaron ayer la Plaza Daley, en el centro de Chicago, para manifestar su rechazo a las redadas.

Artemio Arreola, de la Coalición de Illinois para los Derechos de Inmigrantes y Refugiados (ICIRR), declaró que la concentración realizada frente a la alcaldía podría superar la estimación inicial de los organizadores de reunir a unas 10 mil personas.

Los manifestantes, que planeaban marchar desde la plaza hasta las oficinas de Inmigración ubicadas a pocas cuadras de distancia, desplegaron carteles donde se leía “cierren los campos de concentración”, en referencia a las instalaciones donde son recluidos inmigrantes en la frontera, los niños  en particular.

“Detengan las deportaciones” y “Fin de las detenciones, bienvenidos los inmigrantes”, se leía en dos carteles colgados del edificio del Daley Center, donde funcionan las cortes del Condado de Cook.

“Debemos decirle a este presidente racista que tiene que parar con la criminalización de los desesperados, dijo en la plaza y ante los manifestantes el congresista demócrata Jesús “Chuy” García.

VIGILIA EN NUEVA YORK

Cientos de activistas realizaron ayer una vigilia en Manhattan en protesta por los planes del gobierno de Trump de lanzar una ofensiva para atrapar a inmigrantes que tienen órdenes de deportación.

Los activistas se manifestaron en la zona de Foley Square, exigiendo que el gobierno clausure los centros de detención donde hay migrantes viviendo en condiciones hacinadas e insalubres.

El gobierno anunció una campaña de arrestos del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) que comenzará hoy. Los activistas exhortaron a los inmigrantes a esconderse para evadir las medidas de fuerza.

El alcalde de Nueva York Bill de Blasio advirtió que la ciudad no cooperará con el ICE. Y el gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, llamó a los inmigrantes necesitados a contactar una línea telefónica establecida para ayudarlos.