Ayuda. Las personas lesionadas en la libre fueron auxiliadas por los cuerpos de rescate de Santa Catarina. / Jetza Múzquiz
La jornada trágica comenzó cuando se anunciaba el cierre total de la autopista, luego de presentarse un choque múltiple en el que participaron 15 vehículos

La densa neblina que se presentó durante la mañana de ayer a lo largo de la carretera libre y la autopista Monterrey–Saltillo, sumada a la falta de pericia y precaución de los automovilistas, cobró la vida de dos personas tras registrarse varios accidentes.

La jornada trágica comenzó cuando se anunciaba el cierre total de la autopista, luego de presentarse un choque múltiple en el que participaron 15 vehículos, entre compactos y tráileres, a la altura del kilómetro 78 en Santa Catarina, Nuevo León.

Elementos de la División de Caminos de la Policía Federal informaron en sus redes sociales del choque y el cierre de la circulación para permitir las maniobras de remoción de escombros y de los coches siniestrados, por lo que desviaron el tráfico a la carretera libre.

Pese a que había bancos de neblina presentes, las autoridades no implementaron ningún tipo de operativo de contingencia, como el conocido “operativo carrusel”, y se limitaron a dar vialidad en el entronque con la autopista.

CAOS Y MUERTE EN LA LIBRE
A las 11:00 horas de este miércoles se registraron dos accidentes sobre la carretera libre a Monterrey, en los kilómetros 42 y 48, los cuales sólo registraron daños materiales.

Por la tarde, un choque múltiple ocurrió en el kilómetro 44, en los límites de Santa Catarina y García, el cual paralizó la vialidad en ambos sentidos, y fue ahí donde se produjeron las muertes de un hombre y su bebé.

Macario Romero Almaguer, de entre 20 y 25 años, quedó prensado a bordo de su coche luego de ser embestido por un autobús de pasajeros con placas 875RN2. En el accidente también falleció su hija Melisa Romero Silva, de seis meses.

Seis personas más resultaron lesionadas en el encontronazo, mismas que tuvieron que esperar a que Protección Civil de Santa Catarina llegaran a dar el auxilio, pues las kilométricas filas de coches varados impedían el acceso hasta la zona del siniestro.

Elementos del Ministerio Público de Nuevo León fueron los encargados de tomar conocimiento de los decesos para iniciar con las averiguaciones pertinentes, deslindar responsabilidades y ordenar el traslado de los cuerpos a la morgue.