Todos estamos relacionados con el vino de una u otra manera, comentamos de él, celebramos en su nombre, lo bebemos, brindamos y por último disfrutamos de cada copa con la que maridamos los distintos tipos de alimentos que lo acompañan. En torno a él, construimos y celebramos ocasiones que se convierten en gratas experiencias y recuerdos inolvidables que quedan grabados en nuestra memoria, pero ¿sabemos qué es el vino?.

Quiero compartir contigo una pequeña explicación del vino y las formas más comunes de clasificarlo.

Definamos al vino como el resultado de la fermentación del mosto de la uva. Llamamos mosto al jugo que se obtiene como resultado del estrujado de las uvas, es decir cuando estas son aplastadas y se obtiene el jugo que reposa en grandes tanques, regularmente de acero inoxidable y que tienen una temperatura controlada, lo que permite que comience el proceso de fermentado donde se transforma el azúcar en alcohol.

Para conocer las diferentes clasificaciones y tipos de vino se tienen muchos criterios, más les recomiendo usar nuestros sentidos para poder clasificarlos de manera intuitiva y naturales, al menos a mí esto me ha resultado la mejor forma de distinguirlos a simple vista y poder disfrutarlos mucho mejor.

Los vinos tranquilos son los más conocidos y degustados por que no contienen burbujas o alcohol añadido en su elaboración. Dentro de estos vinos se encuentra el tinto, el blanco y el rosado.

Los vinos espumosos son los que tienen burbujas y al servirlos hacen espuma derivada de su proceso de fermentación y producción. En esta categoría esta la Champagne (Originaria de Francia de la región que lleva su nombre), Cava (Originaria de España), Sparklin Wine (Común de los países anglosajones), Espumoso o Frizzante (Proveniente de Italia) y los vinos espumosos (Originarios de los países hispanos).

A los vinos generosos se les añade alcohol adicional que ayuda y aumenta su periodo de preservación. Comúnmente conocidos como el Oporto o el Jerez, entre otros.

De igual manera los vinos son clasificados por su color, estos pueden ser el tinto, el blanco y el rosado y se aplica para los vinos tranquilos como para los vinos espumosos. También clasificamos a los vinos de acuerdo a su grado de alcohol, normalmente los vinos blancos y espumosos oscilan entre los 8 y 10 grados de alcohol, los vinos rosados están entre los 10 y 12 grados y los tintos entre los 12 a 16 grados. Los vinos fortificados son los que más cantidad de alcohol tienen y van desde los 16.5 hasta los más de 40 grados, dependiendo del tipo de vino.

Una clasificación muy importante es la región donde provienen, de donde son originarios y que nos ayuda a situarlos en un tiempo y zona geográfica determinada, divididos principalmente en los vinos del viejo mundo (Europa central principalmente) y los vinos del nuevo mundo, en donde se encuentran todos aquellos ubicados en países productores que se encuentran fuera de Europa central como Estados Unidos, Chile, Argentina, Sudáfrica, México, Perú, Uruguay, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, etc.

Espero que estas pequeñas recomendaciones te ayuden a distinguir y apreciar los diferentes tipos de vino y lo más importante, que encuentres con esto tu vino favorito.

Por que al final del día de esto trata, de disfrutar y apreciar los momentos y experiencias que saboreamos acompañados de un gran vino. Aquí no importa la etiqueta, la región, si es un vino muy costoso o uno muy sencillo, lo importante que que te guste a ti, que traiga recuerdos, evoque alegrías, renueve amistades o simplemente te regale una sonrisa. He ahí el poder de esta mágica bebida que desde los antiguos egipcios hasta nuestros días, sigue enamorando al mundo entero todos los días.

Winefest MX recomienda:

La Camila Degustación.  Inspirados por la buena gastronomía de norte y uno que otro capricho, este gran restaurante trasmite mediante sus platillos un poco de historia, algo más de tradición, mucho sabor y puro corazón. Lo que comenzó como un sueño de familia es hoy un gran referente en nuestra ciudad, en donde Juan Zulayka,  Cristy Riojas y  su hija Camila, han logrado hacer de la gran cocina gourmet algo relajado y elegante. Con su gran selección de carnes en parrilla y vasta cava de vinos mexicanos, son sin duda una excelente opción si te gusta comer bien y sentirte como en casa.

Bodegas del Viento. Allá en aquel lugar mágico donde las nubes tocan las montañas. Esta joven bodega con una altura de 2,100 metros sobre el nivel del mar, nace en el año 2007 con el impulso de la familia Dávila Villarreal. Merece su nombre en honor a los indomables indios Huachichiles que habitaron la región y que consideraban a la naturaleza como sagrada, conocidos como “Los hijos del viento”. Ubicada en la maravillosa sierra de Arteaga, sus vinos son un deleite al paladar. Por esta ocasión te recomiendo su Merlot cosecha 2015, con 7 meses de crianza en barrica de roble francés. Vino equilibrado, muy fresco y con toques afrutados, excelente para acompañar en parrilla con carnes blancas como el cerdo, ternera, cordero y cabrito. ¡Que lo disfrutes!.