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Siempre dijo que no tenía miedo de decir la verdad. Que la pluma de los periodistas tenía que ser los ojos y voces de quienes necesitan hablar que siempre son los que menos tienen

Ciudad de México. Con más de 20 años de trayectoria periodistica en Chihuahua, una de las entidades más convulsionadas por la violencia en México y centro de disputas del crimen organizado, Miroslava Breach, era originaria de Chinipas, Chihuahua y una reportera cuya cobertura sobre violación de derechos humanos e inseguridad fue parte medular de su trabajo periodístico para La Jornada y El Norte de Chihuahua.

Breach comenzó a colaborar con La Jornada en 1997. Desde entonces informó acerca de la escalada de violencia registrada en esa entidad, las múltiples ejecuciones registradas y la problemática de violencia y violaciones de derechos humanos en la región de la Sierra Tarahumara.

Llegó a los 34 años a Chihuahua, hace más de 21 años procedente de la ciudad de Los Cabos. Venía con su hija Andrea dejando un matrimonio fallido, y fue al Heraldo de Chihuahua a solicitar trabajo siendo jefa de información Verónica Torres, que la contrató a pesar de que su jefe inmediato no aceptaba.

Salió a la calle acompañada de su jefa para que aprendiera a reportear y de inmediato surgió la periodista que fue hasta su muerte. Crítica, salía a trabajar con su niña en brazos y siempre cumplió.

Trabajó también en El Diario de Chihuahua, de donde salió hace 15 años y fue colaboradora de El Norte de Juárez, periódico en el que fue directora editorial el año pasado.

Miroslava siempre decía a su gente cercana “que su pluma debería de hacer esfuerzos para exhibir a los poderosos corruptos sin importar si eran políticos, empresarios, delincuentes o quien fuera, desenmascarar a los políticos farsantes y a los empresarios embusteros, además de que era necesario defender con la pluma a los dueños originales de la tierra".

Siempre dijo que no tenía miedo de decir la verdad. Que la pluma de los periodistas tenía que ser los ojos y voces de quienes necesitan hablar que siempre son los que menos tienen.

Una de las últimas publicaciones de Breach que se publicó en este diario fue acerca de la investigación que realizaba la Físcalía General del estado sobre la existencia de fosas clandestinas en la comunidad de El Largo Maderal, municipio de Madera, a partir de denuncias sobre desaparición de personas.

Algunas de las notas relevantes que investigó permitieron evidenciar que el secretario de Seguridad Pública de Ciudad Juárez, Sergio Almaráz Ortiz había reprobado los exámenes de confianza del Sistema Nacional de Seguridad Pública, información que posteriormente derivó en el cese de Almaráz.

Tras conocerse el asesinato de la corresposal de La Jornada, el gobernador del estado, Javier Corral acudió al domicilio de Breach, donde se perpetró la ejecución, aunque anunció que en breve ofrecería una conferencia de prensa.

En tanto, el diario Norte de Chihuahua, donde también colaboraba Breach publico en su portal un posicionamiento en el que señala “apegados a sus ideales (de Miroslava), hoy elevamos un reclamo de justicia por una muerte que no debió ocurrir, por una familia que ha quedado en la orfandad, un gremio lastimado, sobajado por la violencia criminal e institucional. Miroslava fue una periodista ejemplar, rigurosa en el quehacer profesional, íntegra, de grandes valores, mujer de lucha”.

Dio seguimiento al caso de la ejecución de Marisela Escobedo, un dramático caso de una madre chihuahuense que clamaba justicia por el asesinato de su hija y que fue asesinada a las puertas del Palacio de Gobierno.