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Steven Spielberg prueba ser el maestro del blockbuster en un espectáculo visual de grandes proporciones con la dosis exacta de diversión y sentimiento

Calificación: 8.2 de diez

Steven Spielberg es un mago, un ilusionista, un creador de mundos y fantasías. Es James Halliday el inventor de El Oasis en “Ready Player One”. Su oasis cinematográfico se parece mucho al de su más reciente película, incluyendo dinosaurios tan reales que sentimos que podemos tocarlos, extraterrestres cuyo amor es inmensamente humano y arqueólogos que nos hacen sentir que estamos en busca de reliquias perdidas. El cine de Spielberg transporta, sin necesidad de unos lentes de realidad virtual, ni el sofisticado equipo que utilizan los habitantes de su nuevo trabajo. Éste nos recuerda una de las grandes habilidades del director: crear espectáculo de calidad, justo a la medida para divertir y absorber al espectador. El director tiene su estilo, una fórmula que hoy siguen casi todos los blockbusters modernos, pero pocos consiguen ejecutar con tanto éxito.

El filme está basado en la novela de 2011 de Ernest Cline. Cuenta la historia de un mundo en el 2045, cuando la vida en la Tierra es tan aburrida y miserable que casi toda la humanidad prefiere vivir dentro del El Oasis: un mundo virtual creado a partir de incontables referencias a la cultura pop de tiempos pasados, videojuegos, películas, libros, cómics, etcétera. Ahí las personas pueden crear el avatar que deseen, ser y hacer lo que ellos quieran. El inventor de este lugar, el fallecido James Halliday (Mark Rylance), dejó antes de su partida un reto: quien encuentre tres llaves se convertirá en el nuevo propietario de su empresa. Esto inicia una búsqueda exhaustiva entre usuarios y una ambiciosa empresa, donde el joven Wade Watts (Tye Sheridan), obsesionado con Halliday y El Oasis, sobresaldrá poniendo en riesgo su propia vida y la de los que lo rodean.

Spielberg ha hecho tantas películas y su fórmula ha influenciado de tal manera al cine comercial, que él mismo ya casi pasa desapercibido en medio del caótico mundo de millones de producciones que se estrenan al año. Sería incluso válido preguntarse ¿cuántas películas como “Ready Player One” no hemo visto ya y cuántas más no se van a estrenar tan sólo en 2018? Es decir, la fórmula: enormes efectos, acción, fantasía, historia de un héroe improbable que se enfrenta a un villano y salva al mundo. Más todavía tratándose de una cinta como esta, repleta de referencias a otros personajes ya consolidados quizá en sus propias películas. Ahora bien, Spielberg se mueve entre el drama y la fantasía de este tipo. Recordemos, por ejemplo, las últimas dos cintas que hizo de esta última naturaleza: “The BFG” (2016) y “The Adventures of Tintin” (2011). Ambas pasaron casi sin pena ni gloria por la pantalla, si bien no son malas.

Al director se le atribuye la creación de este género (si podemos llamarlo como tal), el blockbuster de verano, las producciones grandes llenas de fantasía que generan millones en la taquilla, con lo cual cambió la forma de hacer cine y negocios. Tal hazaña la logró con “Jaws” (1975), su cuarto largometraje, según opinión de muchos. Y así las cosas a la fecha. ¿Qué hace entonces que “Ready Player One” llame tanto la atención? Pues que nos recuerda precisamente a todo lo antes mencionado. No sólo por su historia: un mundo en el que habitan todas las películas y videojuegos populares creados por el hombre, en un ejercicio de escapismo de la realidad. También porque el director la ejecuta con maestría, demostrando que es capaz de crear un espectáculo de calidad, que entretiene y toca fibras sensibles.

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Hay que decirlo, esta es una película sencilla, en el estilo Spielberg-blockbuster. No es ni “Jurassic Park” (1993), ni se acerca a ninguna de Indiana Jones, ni mucho menos estará en ningún top 10 del director. Pero es la mejor cinta de este tipo que lanza el cineasta en más de 10 años, es decir, sin tomar en cuenta sus dramas, su vertiente más seria. En “Ready Player One” las secuencias de acción son cuidadosas, llamativas y en todo su espectacular caos nos dejan casi sin parpadear. Basta con mencionar la carrera del principio. El conflicto es simple pero entrañable, al menos lo suficiente para identificarnos y gancharnos: un ordinario fanático de los videojuegos contra una empresa desalmada y sin corazón. La guerra de los nerds contra el mundo empresarial. Una fantasía simple donde los personajes principales nos importan y en el que incluso hay suficiente poder dramático para llegar a conmovernos en algunos momentos.

Otro de los asuntos son las incontables referencias. Este quizá sea su punto más negativo o sujeto a discusión. La adaptación de este libro llega justo en el momento en que el cine y la televisión están dominados por la nostalgia. Quizá la cinta tenga el récord de la mayor cantidad de referencias a la cultura popular, tan numerosas y apabullantes que la mayoría pasarán desapercibidas. Por un lado, creo que la cualidad de detectar referencias y decir “yo conozco esto” de la cinta, no es necesariamente un ejercicio que ayude a la trama. Sí es emocionante ver el DeLorean de “Back to the Future” o a King Kong o al Gigante de Hierro, pero se corre el riesgo de abusar. No considero que la cinta lo haga, creo que cuida bien las referencias en las que se enfoca más y no es tan obvio ni molesto, pero podría llegar a ser un problema, al considerarse un elemento gratuito.

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Lo que sí considero positivo es que al ser un mundo repleto de fantasía del pasado, de la que el propio Spielberg ha sido parte, se siente mucho como una especie de homenaje al blockbuster mismo. El escapar de la realidad, el entretenimiento superficial para ser lo que nosotros queramos y cumplir todos nuestros deseos reprimidos. El cine es como El Oasis, “Ready Player One” cumple con esta función y lo hace bien. Claro que hay muchas películas parecidas, estamos rodeados de ellas. No se trata de ninguna obra maestra, pero nos recuerda por qué amamos ir al cine a pasar un buen rato y por qué nos encanta escapar a nuestro pequeño oasis de vez en cuando.

El dato
Director: Steven Spielberg.
Elenco: Tye Sheridan, Olivia Cooke, Ben Madelsohn, T.J. Miller, Simon Pegg, Mark Rylance, Lena Waithe, Win Morisaki.
Género: Ciencia ficción / Aventura.
Clasificación: A
Duración: 140 minutos