El exgobernador de Nayarit habría usado varias dependencias federales y a su familia para desviar recursos públicos| Foto: Especial
La UIF mantiene congelados mil 196 millones 417 mil 60.32 pesos en 42 cuentas bancarias vinculadas al exgobernador. Entre éstas se encuentran las de su esposa, su hija Lidy y su hijo Pablo.

CDMX.- El exgobernador de Nayarit Roberto Sandoval Castañeda utilizó diversas dependencias federales y a su familia en una red de desvío de recursos públicos y “lavado” de dinero durante su mandato en la entidad federativa.

Por ello, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo denunció ante la Fiscalía General de la República (FGR), de lo que derivó la orden de aprehensión concedida por un juez federal en el estado de Nayarit contra el exgobernador y su hija Lidy Alejandra, por operaciones con recursos de procedencia ilícita.

Datos de la denuncia de la UIF señalan que Ana Lilia López Torres, esposa de Sandoval, y sus hijos Lidy y Pablo estructuraron la red para blanquear los fondos que el exgobernador obtenía de desviar recursos públicos.

El esquema detectado por la UIF incluye vínculos financieros con empresas y familiares de Sandoval cuyos recursos blanqueados se presupone que tienen su origen en el desvío de activos a través de contratos celebrados durante la gestión de Sandoval Castañeda.

De acuerdo con las investigaciones, durante el gobierno de Sandoval el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas realizaron contratos con Comercializadora Rescer, que tiene como autorizado a Manuel “H”, identificado como operador financiero del exgobernador, y su sobrino Hugo Sánchez Sandoval, señalado como principal operador político y financiero del exservidor público.