Rosario Robles Berlanga acudió al Reclusorio Sur, a comparecer por el supuesto desvío de recursos durante su administración.
Mediante el único contrato firmado por la extitular de la Sedesol el 1 de febrero del 2015 lo presentan en la audiencia

 CDMX.- El único contrato que firmó Rosario Robles Berlanga, extitular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), causó un daño al erario federal de más de 60 millones de pesos, afirmó la Fiscalía General de la República (FGR).

Se trató de un contrato suscrito el 1 de febrero de 2015 entre la Sedesol y la Universidad Autónoma de Chiapas, en el que ambas instituciones colaborarían para implementar los programas de la Cruzada Nacional contra el Hambre.

El instrumento jurídico fue mencionado por la FGR durante la audiencia inicial en la que formuló imputación contra Rosario Robles por ejercicio indebido del servicio público, debido a que, según los fiscales, la extitular de Sedesol y de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) sabía que en ambas dependencias se celebraban contratos irregulares y que esto podía perjudicar las finanzas públicas, pero no hizo nada al respecto.

TERMINACIÓN ANTICIPADA

El contrato que firmó Rosario Robles fue por 60 millones 952 mil 400 pesos y, de acuerdo con las indagatorias, aunque existe constancia de que se declaró la terminación anticipada del mismo, sin concluir los trabajos pactados, la Sedesol pagó el total de la cantidad acordada. Sin embargo, no existe constancia de que realmente la Universidad de Chiapas, cuyo rector en aquel momento era Jaime Valls Esponda, hubiera recibido el dinero.

Los fiscales enumeraron 27 contratos, la mayoría firmados por Emilio Zebadúa, exoficial mayor de Robles Berlanga en Sedesol y Sedatu, y Sonia Angélica Zaragoza, exdirectora de Recursos Humanos en ambas dependencias.

HAY CONTRATOS FIRMADOS POR OTROS FUNCIONARIOS

También hay contratos firmados por José  Antolino Orozco Martínez, exdirector general de Geoestadística y Padrones de Beneficiarios de Sedesol y exjefe de la Unidad de Políticas, Planeación y Enlace Institucional de Sedatu, y María del Carmen Gutiérrez Medina, extitular de la Unidad de Políticas, Planeación y Enlace Institucional en Sedatu y exdirectora de área en la Dirección que encabezaba Orozco Martínez.

Ambos se encuentran también en calidad de imputados en las investigaciones de la FGR por los millonarios desvíos en Sedesol y Sedatu, mismos que fueron denunciados por la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

Actualmente, José Antolino y María del Carmen colaboran con la Fiscalía General de la República y son los principales testigos que la institución tiene en contra de Robles Berlanga.

Ambos indicaron que sus firmas en los contratos fueron falsificadas, que advirtieron a la extitular de Sedesol y Sedatu que existían conductas irregulares en los procesos de contratación y firma de convenios de colaboración e incluso, Orozco declaró que desde el año 2018 presentó su denuncia ante la FGR de los desvíos en ambas dependencias.

>  El instrumento jurídico fue mencionado por la FGR durante la audiencia inicial en la que formuló imputación contra Rosario Robles por ejercicio indebido del servicio público, debido a que, según los fiscales, la extitular de Sedesol y de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) sabía que en ambas dependencias se celebraban contratos irregulares.