Home Depot redujo sus proyecciones de ventas para el año debido a un descenso en el precio de la madera y al “posible impacto para el consumidor estadounidense derivado de los aranceles anunciados recientemente”. Foto: AP
Home Depot redujo sus proyecciones de ventas para el año debido a un descenso en el precio de la madera y al “posible impacto para el consumidor estadounidense derivado de los aranceles anunciados recientemente”.

Los estadounidenses continúan comprando y saliendo de vacaciones a un ritmo dinámico. Sin embargo, el sector privado de Estados Unidos comenzó a expresar en voz alta preocupación de que los aranceles del presidente Donald Trump deprimirán el gasto de los consumidores y socavarán la economía.

Home Depot manifestó lo anterior hoy, cuando anunció ganancias mayores a las previstas en el trimestre, pero redujo sus proyecciones de ventas para el año debido a un descenso en el precio de la madera y al “posible impacto para el consumidor estadounidense derivado de los aranceles anunciados recientemente”.

Esto marcó al menos la segunda vez en una semana que los ejecutivos del sector minorista expusieron su temor de que los consumidores pudieran reducir su gasto.

El miércoles de la semana pasada, Macy’s advirtió que sus clientes no desean precios más altos. La cadena de tienda de departamentos ya incrementó los precios a las maletas para viaje, artículos del hogar y mobiliario debido a los aranceles de 25% aplicados en mayo. El director general Jeff Gennette dijo que Macy’s intenta compensar los costos relacionados con los inminentes aranceles a los zapatos y la ropa.

Home Depot redujo sus proyecciones de ventas para el año debido a un descenso en el precio de la madera y al “posible impacto para el consumidor estadounidense derivado de los aranceles anunciados recientemente”. Foto: AP

A la fecha, el gasto del consumidor blindó a la economía estadounidense de la caída que comienza a manifestarse en lugares como China y Alemania. Sin embargo, las guerras comerciales de Trump con Beijing y otros importantes socios comerciales creó una fuerte ansiedad.

Decenas de compañías redujeron sus expectativas de ganancias y ventas. Los mercados tienen fuertes altibajos. Los barómetros de vivienda y manufacturas han bajado bastante. La confianza del consumidor, aunque saludable a nivel histórico, tuvo este mes un fuerte descenso.

Y esto es especialmente problemático porque el gasto del consumidor representa aproximadamente el 70% de la actividad económica.

Este reciente retroceso en la confianza de los consumidores aumentó a 45% las probabilidades de una recesión en Estados Unidos para el año entrante, comparadas con las de 40% de mediados de julio, según analistas de JPMorgan Chase.

Si los consumidores son quienes están sosteniendo el crecimiento económico, quizá necesiten tener la seguridad de que Trump no intensificará sus guerras comerciales.

Si las tensiones políticas disminuyen y el mercado laboral mantiene su solidez, podríamos ver un repunte en el ánimo de los consumidores”, dijo Jesse Edgerton, economista sénior en JPMorgan Chase.