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En el texto, expone que “la transmisión de la fe cristiana ha dado incontables muestras de arte a lo largo de siglos. Arte y fe no toman cada una su camino; la creación humana que habla con Dios eleva su ingenio hasta lo más alto”

Ciudad de México. El semanario Desde la Fe, medio a través del cual la Arquidiócesis de México ha manifestado su posición política, social y religiosa, impulsado en 1997 en la gestión del arzobispo Norberto Rivera Carrera, llega a una nueva etapa.

Con el cardenal Carlos Aguiar Retes, quien asumió el cargo de arzobispo primado de México en febrero del 2018, ha dado un giro este medio en sus editoriales y este día se presenta en su nuevo formato de revista.

En esta edición se publica un artículo de opinión de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente Andrés Manuel López Obrador, y titular del Consejo Honorario de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México.

En el texto, expone que “la transmisión de la fe cristiana ha dado incontables muestras de arte a lo largo de siglos. Arte y fe no toman cada una su camino; la creación humana que habla con Dios eleva su ingenio hasta lo más alto”.

Señala que la lírica cristiana “es una de las más grandes aportaciones a la historia de la humanidad. Sin música ni poesía, más allá o más acá de Dios, el hombre no sabía manifestar lo que su corazón siente”.

Expone que “en decenas, cientos de pequeños templos, en obispados, en bibliotecas remotas, en las arquidiócesis de todo México están esas obras esperando diletantes, con la paciencia de Job a ser descubiertas y vueltas a la vida.

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“Es arte que merece revivir y que la Iglesia Católica bien podría poner al alcance de todos. El arte nos salva y nos salvará. El arte es paz y los artistas son diáconos de la belleza”.

Además, en la editorial de hoy, la Arquidiócesis expone que evangelizar es comunicar la palabra de Jesús de Nazareth y “ésta es la misión” del semanario.

Agrega que esta publicación contempla tres momentos irrenunciables: “provocar un encuentro profundo”. No se empieza a ser cristiano “por una buena idea o por un principio ético, ni mucho menos por asuntos ideológicos”, sino “con la persona de Jesús, de modo tal que nuestra vida adquiere un nuevo significado y, por ende, un sentido pleno”.

Dar razones de esperanza con serenidad y alegría, pues la ausencia de ésta, “el apasionamiento y la falta de claridad entorpece el anuncio de la palabra”. Y, finalmente, evangelizar a tiempo y destiempo.

Advierte que en el semanario Desde la Fe asumen “con gozo el reto de anunciar a Cristo, dando razones de nuestra esperanza en todo momento, construyendo puentes de encuentro con cada persona y con todas las personas”.