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En caso de una guerra comercial con México, el país “no cuenta con una tesorería similar a la de Estados Unidos que permita compensar pérdidas a los productores nacionales”, afirmó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas

Ciudad de México. De aplicarse un arancel de 5 por ciento a las exportaciones de todos los productos mexicanos que ingresan a Estados Unidos, la afectación ascendería a unos 17 mil 500 millones de dólares al año si se toma en cuenta que en 2018 las ventas a ese país fueron por 349 mil 600 millones de dólares, de los cuales la décima parte correspondió a artículos agroalimentarios, afirmó el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA).

No es conveniente empezar una guerra comercial entre ambos países, pues México no tiene la fuerza de mercado ni el presupuesto suficiente para competir contra Estados Unidos. Será prioritario alcanzar una buena negociación en el tema migratorio para llegar a un buen acuerdo que favorezca a ambas naciones, sin repercusiones en el comercio bilateral, puntualizó.

En caso de una guerra comercial con México, el país no cuenta con una tesorería similar a la de Estados Unidos que permita compensar pérdidas a los productores nacionales.

Las guerras comerciales cuestan, advirtió, y la que Estados Unidos lleva a cabo contra China ya ha valido 16 mil millones de dólares al gobierno del presidente Donald Trump, por los subsidios o pagos directos entregados a sus productores agropecuarios mediante diferentes programas, como el de compra de productos excedentes afectados por represalias comerciales y que son repartidos en escuelas o pagos de alimentos.

Incluso, la consultoría consideró que dichos subsidios representan una competencia desleal para los productores mexicanos.

Además, destacó, es mayor la dependencia de México de Estados Unidos que viceversa, ya que del total de las importaciones que ése país realizó el año pasado, por 2 mil 614.3 millones de dólares, apenas 13.4 por ciento provenían de México y únicamente 13 por ciento de todas sus ventas al exterior las destinó a nuestra nación.

Si sólo se toman en cuenta los productos agroalimentarios, los mexicanos representaron únicamente 12.6 por ciento para el mercado estadunidense, contra 66.8 por ciento que significaron los alimentos estadunidenses para el consumo nacional mexicano, entre ellos maíz, trigo, pasta de soya, arroz, carne de cerdo, pollo y leche.

El GCMA consideró que si el gobierno mexicano opta por imponer también aranceles a las importaciones, entonces habría efectos inflacionarios en la economía nacional, porque se adquirirán a mayor precio, incluso si se compran en otro país.

Además de los productores mexicanos, también los consumidores estadunidenses tendrían que absorber el sobreprecio por las importaciones de productos mexicanos si se aplica el arancel de 5 por ciento.