Carlos Slim Helú vino a Coahuila para obtener permisos de perforar, explorar y hacer fractura hidráulica en busca de “gas no convencional”. Eso sería la ruina ecológica para un lugar en la Tierra donde hubo un mar y sólo quedaron pozas de colores que poseen los secretos del origen y conservación de la vida en el planeta; porque en las pozas de Cuatro Ciénegas viven las bacterias unicelulares llamadas estromatolitos, con récord fósil de más de tres mil 800 millones de años.

Los doctores Valeria Souza y Luis Eguiarte, quienes trabajaron 17 años en la NASA, fueron los únicos que sabían investigar bacterias. Después trabajaron en el Laboratorio de Ecología Molecular en el Instituto de Ecología en la UNAM, afirman que esos estromatolitos nos pueden decir cómo reciclar los átomos y cómo generarlos en oxígeno. Cómo limpiar el dióxido de carbono. Cómo limpiar la contaminación. Cómo limpiar la radiación y ayudar a realizar el rescate ecológico del que nos queda sólo el 10 por ciento. Contienen el ADN de la Tierra, tienen registrado todo, lo han resistido todo, vieron nacer y morir a los dinosaurios.

El cineasta David Jaramillo, autor del documental “Cuatro Ciénegas”, que realizó para despertar la conciencia y la ética con las pruebas científicas en la mano que aportaron los doctores mencionados, hace un llamado urgente: 

“Nuestra desinformación puede arruinar de manera irreversible ecosistemas completos; no estamos devolviendo nada a la naturaleza y podemos perder uno de los legados más antiguos del planeta. Estamos perdiendo la memoria más antigua de la Tierra. Estamos perdiendo la oportunidad de tener un futuro mejor”. 

La fractura hidráulica de Cuatro Ciénegas sería la ruina: ecológica, turística y también del futuro del Pueblo Mágico que destaca por sus manantiales en medio del desierto.

A otro que le urge el fracking es al nefasto Vicente Fox. Lo peor de todo es que no se trata de “desinformación”, es… codicia “infinitum”.

¡Decídete a ser feliz hoy! 

@_A_lfonsina