Con una experiencia en el Twente holandés y un presente prometedor en el Porto, el nombre de "Tecatito" comienza a trascender al fútbol mexicano.

Su apodo de cerveza le dio un nombre a nivel nacional y su fútbol champagne promete darle un espacio importante en el ámbito internacional: Jesús "Tecatito" Corona, con su juego vertical y atrevido, es una de las mayores esperanzas de la selección mexicana para alzar la Copa América Centenario.

No hubo un resumen de la fase de grupos que no tuviera en primer plano el gol que Corona le anotó a Venezuela, que le sirvió a México para ganar su grupo y que está considerado el más bonito de la etapa inicial del torneo.

El extremo del Porto comenzó la jugada por la izquierda, se filtró entre cuatro defensores venezolanos y definió con un derechazo bajo ante el achique del arquero Daniel Hernández para anotar el gol más lindo de su carrera. Aunque el propio tiene una visión particular de la situación.

"¿El gol más bonito de mi vida? El de hoy y el que sigue", respondió tras haber marcado el tanto a la "Vinotinto". Y lo explicó con la misma sencillez que fue apilando a sus rivales: "Eso lo vas improvisando, es algo que es natural, ves el espacio, intentas salir por ahí, a veces no sale, hoy salió".

Jesús "Tecatito" Corona (d) jugador de la selección de México. Foto EFE

La prensa mexicana no dudó en catalogarlo como "un gol a lo Messi", la gran estrella del certamen, una figura que utilizaron tanto los medios gráficos como las cadenas televisivas para presentar el gol.

Por más que las rotaciones del seleccionador Juan Carlos Osorio no le aseguran la titularidad a nadie, y de hecho Corona ingresó al campo ante Venezuela por la lesión de Javier Aquino, el estratega colombiano considera al "Tecatito" como pieza vital de su equipo. Incluso, lo comparó con grandes estrellas de nivel mundial.

"Diría que Jesús está al mismo nivel que Willian, Neymar, (Eden) Hazard, (Arjen) Robben o (Franck) Ribery", aseguró Osorio sobre el futbolista de 23 años y apenas 62 kilos. "Creo que lo ha demostrado. Eso uno de los mejores cuando se trata de regatear y marcharse de los rivales en el uno contra uno", argumentó el técnico.

Con una experiencia en el Twente holandés y un presente prometedor en el Porto, el nombre de "Tecatito" comienza a trascender al fútbol mexicano, objetivo que muy pocos se imaginaban cuando le pusieron el apodo con el que el mundo del fútbol lo está empezando a conocer.

Jesús "Tecatito" Corona (i) jugador de la selección de México. Foto AP

Corona jugaba en las divisiones juveniles del Monterrey, cuyo principal accionista es la cervecería Cuauhtémoc-Moctezuma, que patrocinaba su cerveza "Carta Blanca" en la camiseta rayada del club.

Por lo tanto, por una cuestión de marketing, no quedaba bien que la joven promesa llevara en su espalda su apellido, Corona, que coincide con el nombre de la principal cerveza competidora.

Por eso, por más que al futbolista no le gustaba, de buenas a primera pasó a ser "Tecatito", en referencia a la cerveza "Tecate", muy popular en el norte de México y también perteneciente al grupo Cuauhtémoc-Moctezuma.

Jesús "Tecatito" Corona (d) jugador de la selección de México. Foto AP

Incluso, durante el Mundial de Clubes 2012, cuando irrumpió por primera vez con fuerza en el fútbol internacional al anotar un gol en los cuartos de final y lucirse ante el Chelsea en la semifinal, su dorsal decía "Jesús C.", nombre con el que aparece en la ficha oficial de la FIFA.

Para convertir la historia de su apodo aún más insólita, el principal auspiciante del Twente cuando llegó al club era la cerveza Grolsch, principal rival de la Heineken en Holanda. Por esos años, la compañía Cuauhtémoc-Moctezuma ya era la subsidiaria mexicana de la empresa holandesa, pero por suerte nada impidió que Corona siguiera siendo "Tecatito".

"Lo más importante es hacer las cosas bien, no importa cómo me digan", decía por aquellos años. Y vaya que lo hizo. Ahora, la principal meta de "Tecatito" es alzar con la selección mexicana la Copa América Centenario.