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Analista dice que si el virtual presidente electo hace efectivo su plan, los tres niveles de gobierno dejarían de comprar Suburban

Para la articulista Lourdes Mendoza la inminente llegada a la Presidencia de México de Andrés Manuel López Obrador tendrá afectaciones en las armadoras General Motors (GM), Nissan y Volkswagen, tanto por los gustos del político, así como por su anunciada política de austeridad.

De acuerdo con su apreciación a algunas compañías podría irles bien, a otras no.

La analista del medio El Financiero autora de la columna “Sobremesa” habla este lunes sobre la posible austeridad republicana, la cual podría cambiar la tendencia de compra de autos y SUV’s entre los goberantes.

“Los volúmenes de venta de esta camioneta son de más menos cuatro mil unidades (al año) y su principal mercado es el de los políticos mexicanos, y ojo eh, ¡en los tres niveles de gobierno! Y con la arrasada que dio Morena en todo el país, seguro están que tiemblan”, apunta la periodista.

Lourdes Mendoza refiere que la respuesta a esta incógnita se verá pronto, pero advierte que es de esperarse la afectación, tomando en cuenta que AMLO está decidido a vender el superavión Dreamliner, “que ni Obama lo tiene”, así como los helicópteros.

Ante esto, refiere la periodista, es seguro que el líder de Morena también subaste las Suburbans.

Lourdes Mendoza comenta que esta situación seguramente trae de cabeza a los ejecutivos de General Motors, presididos por Ernesto Hernández, pues la Suburban se ha convertido en la camioneta que demuestra haber llegado al top del éxito y del poder.

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Añade que hay quienes son de la idea que donde podrían estar de plácemes es en Nissan, ya que en la época en la que el tabasqueño fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México utilizó un auto Tsuru (el cual era manejado por su chofer-asesor Nico).

Aunque como el Tusru está descontinuado igual podría reemplazarlo por el Tiida.

Sin embargo Lourdes Mendoza recuerda que el domingo pasado AMLO acudió a votar en un auto Jetta, pero luego, cuando salió de su casa de campaña y se dirigió al Hotel Hilton y posteriormente al Zócalo capitalino lo hizo en Suburban.

“Este hecho, y aunque usted no lo crea, profundiza la ya de por sí desgastada relación de GM con Nissan, provocada por los erráticos reportes de ventas por parte de la armadora americana de principios de este año, que ha llevado a Nissan y VW a dejar de reportar las ventas por modelo a la AMIA”.

La analista considera que esto se interpreta como un llamado de atención por el desgaste generado por las negociaciones del sector automotor para tratar de salvar el TLCAN, en donde las armadoras americanas (Ford, FCA y GM) han salido menos raspadas.

Y concluye con una interesante interrogante: “¿Será entonces que estamos a punto de ver cambios en los paradigmas y quienes ostentaban el poder echando lámina ahora sean ejemplo de austeridad? ¡Ya lo veremos!”