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En su intento por evitar su captura, el capo a contratado a exguerrilleros colombianos para contrarrestarlos. Se trata de sicarios con entrenamiento especial. También cuenta con abogados de Jalisco y la Ciudad de México los protegen con amparos y aprovechando los resquicios del nuevo sistema de justicia penal

El Cártel Jalisco Nueva Generación fue fundado por los 16 hermanos González Valencia hace poco más de ocho años.

Según el Gobierno federal, Rosalinda González Valencia era su principal operadora financiera. Lavaba los recursos de procedencia ilícita a través de empresas fantasma y negocios de bienes raíces dedicados a la venta de tiempos compartidos. Sus otros 12 hermanos, que siguen libres, también realizan los blanqueos de activos.

Mientras que Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’ se encarga de la operación del cártel, misma que se le ha complicado, según fuentes de alto nivel de las áreas de inteligencia del Gobierno federal.

En declaraciones informales, durante su traslado de Zapopan al estadio de Las Chivas y luego a las instalaciones de la SEIDO en la Ciudad de México, Rosalinda González Valencia dijo que la organización criminal ha sufrido fracturas porque varios lugartenientes le han dado la espalda al ‘Mencho’.

Su esposa agregó que esto se ha dado, en buena medida, por la labor de las fuerzas de élite del Ejército y la Marina que intentan detenerlo al tratarse de un objetivo prioritario para el Gobierno federal.

Se han realizado varios operativos para capturarlo. Uno fue el 1 de mayo de 2015. Las fuerzas de seguridad estuvieron cerca. Para impedirlo, integrantes del cártel derribaron un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana con un lanzacohetes y siete militares murieron.

De acuerdo con informes de inteligencia a los que Despierta ha tenido acceso, el gabinete de Seguridad le pidió a la Secretaría de la Defensa Nacional que se enfocara en capturar al ‘Mencho’ y disminuir el poder de la organización criminal. De esta forma también se honraría la muerte de sus elementos.

El Cisen apoya a la Sedena y desde noviembre pasado, también colabora el grupo de élite de la Marina que detuvo dos veces a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.

Según informes de inteligencia, el ‘Mencho’ ha contratado a exguerrilleros colombianos para contrarrestarlos. Se trata de sicarios con entrenamiento especial que se quedaron en el desempleo por el reciente acuerdo de paz al que llegó el país sudamericano.

Un grupo de abogados de Jalisco y la Ciudad de México los protegen con amparos y aprovechando los resquicios del nuevo sistema de justicia penal.