Tragedia manda a terapia a alumnos y a todo el personal de escuela de Torreón

Un menor de sexto grado disparó, mató, pero también hizo reflexionar a la aldea. Un proverbio africano cobró fuerza en redes tras la tragedia: “Un niño que no es abrazado por la aldea, la va a quemar para finalmente sentir su tibieza”.

Según la última información oficial, utilizó dos armas en nueve ocasiones. ¿Cómo puede un niño de 11 años…? 

La Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) señala que los hechos en Torreón “no pueden verse ajenos a la cultura de militarización que ha dejado la fallida estrategia de seguridad, lo que ha llevado a un flujo masivo de armas, a disposición de familias que buscan protegerse ante contextos de gran violencia”.

¿Qué salió mal? ¿En qué momento se jodió la vida? ¿Quién asesinó a la maestra? ¿Quién o quiénes le fallamos al alumno de sexto de primaria?

El hecho mandó a terapia a todo el Colegio Cervantes de Torreón, a una ciudad, al País… pero quizá sea el momento de ir al diván todos.  La Secretaría de Salud del Estado acordó suspender clases en esa escuela para que los estudiantes y el personal del plantel reciban apoyo emocional y psicológico.

Semanario abre la lupa sobre lo que piensa la gente, intelectuales, catedráticos, políticos y ciudadanos comunes. Las respuestas de éstos coinciden en que el culpable de la tragedia somos todos, la sociedad, nosotros, tú, yo, él, ella. ¿Pero, y luego? ¿Qué sigue?