Foto: Sandra Gómez
“Por qué nos asesinan si somos la esperanza de América Latina”, “detrás de cada estudiante muerto, hay una madre que clama justicia”, “2 de octubre no se olvida”, fueron algunas de las consignas que lanzaban

Torreón, Coahuila. – El 2 de octubre más que el recuerdo de muertos, es hacer memoria de aquellos que entregaron sus vidas para abrir un espacio a la democracia y a las libertades, expresaron alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, al recordar la peor masacre estudiantil en la historia de nuestro país.

En la explanada de la Plaza Mayor y en los alrededores de la presidencia municipal, expresaron que el fin de la conmemoración de la matanza de Tlatelolco que pasó el 2 de octubre de 1968, cuando un brutal golpe contra estudiantes cambió a México para siempre, ex exigir justicia ante un estado fallidlo.

Es también recordar que los privilegios que hoy gozamos no surgieron de la nada, sino de gente que luchó.

Los estudiantes exigieron al gobierno federal el esclarecimiento de los hechos en que desaparecieron los 43 normalistas de Ayotzinapa, el 26 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero y los asesinatos posteriores que han venido sucediendo en torno a este caso.

“Por qué nos asesinan si somos la esperanza de América Latina”, “detrás de cada estudiante muerto, hay una madre que clama justicia”, “2 de octubre no se olvida”, fueron algunas de las consignas que lanzaban.

A la marcha, se sumó el Movimiento Magisterial de Coahuila, que señaló que ésta "es una esperanza para la participación de la gente, para exigir a los gobiernos el respeto a los derechos humanos y el alto a la represión".

Los universitarios también se sumaron la Red de Apoyo al Consejo Indígena de Gobierno e integrantes de las comunidades que se resisten a la operación de Chemours, una planta de cianuro en proceso de instalación en el vecino municipio de Gómez Palacio.