Foto: EFE
Cuestionado por posibles temores entre la población, el primer ministro respondió: “No me escuchen sólo a mí, escuchen a todos los científicos”

LONDRES, GBR.- El primer ministro británico, Boris Johnson, recibió ayer la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por la farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford.

Johnson, de 56 años de edad, acudió al hospital londinense St Thomas, el mismo donde en abril del año pasado estuvo varios días ingresado en cuidados intensivos tras contagiarse del coronavirus.

“Literalmente no he sentido nada”, dijo Johnson a los medios tras abandonar el centro médico, al término de una semana en la que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) dio luz verde a continuar vacunado con el preparado de AstraZeneca al considerarlo “seguro y eficaz” y pese a los casos de trombosis detectados y que presuntamente podrían haber sido una reacción al fármaco.

Cuestionado por posibles temores entre la población a sufrir efectos secundarios, el primer ministro respondió: “No me escuchen sólo a mí, escuchen a todos los científicos y a lo que la Agencia Europea del Medicamento dijo ayer”.

Entretanto, una enfermera de 27 años, vacunada el miércoles con el preparado de la farmacéutica anglo-sueca AstroZeneca, falleció ayer en Georgia. “Podemos afirmar, de forma preliminar, que lo ocurrido es el resultado de una reacción alérgica severa a la vacunación, pero próximamente los expertos emitirán su veredicto oficial”, dijo el inmunólogo Bidzina Kulumbegov.