Ataque. En la casa de un amigo de Justin ocurrió la agresión. / Archivo
Los vecinos que presenciaron el ataque saben que los policías municipales fueron los responsables

Los vecinos hace dos días que no ven movimiento en la casa de Justin, el menor que el pasado domingo fue baleado presuntamente por policías municipales: su mamá no se aparta de su lado en el hospital y su papá se mueve por todos lados, preocupado por la cuenta que se genera por gastos médicos y la procuración de la justicia para su hijo.

Desde que ocurrió el ataque contra Justin los vecinos de la colonia Lomas Verdes han estado a la expectativa, temiendo que regresen los uniformados para buscar venganza en contra de todos aquellos que denuncien.

“Y es que a un hombre los policías le dijeron ‘¿a usted qué ching… le importa que entremos a esta casa?’, y desde entonces tiene miedo a denunciar, de que le vayan a hacer algo”, comentó Francisca, vecina del sector.

La mujer aseguró que los vecinos que presenciaron el ataque saben que los policías municipales fueron los responsables, que los chicos estaban viendo futbol a gusto, sin molestar a nadie.

“El único alboroto que hacían era cuando gritaban por un gol. ¿Puede creer que por eso los vayan a denunciar? No estaban haciendo nada, estaban en paz ahí cuando llegaron las patrullas”, explicó la madre de familia.

Fue hace dos días que Francisca pudo hablar con Ángel Eduardo Cázares Mireles, padre de Justin, de quien comenta se dedica a trabajar en la obra, sin embargo ahora su preocupación es la recuperación de su hijo y que se haga justicia contra los responsables.

Martha, la mamá de Justin, no se despega de la cama donde su hijo está postrado, asegurando en una entrevista telefónica que: “sufre de mucho dolor, lo que le afectó más fue el disparo en la pierna, el rozón que trae en el costado ese casi no le hizo nada”.

Preocupada por la salud de su hijo, Martha comentó que el miércoles fue sometido a dos estudios y tiene uno más programado antes de que le digan si el joven va a requerir entrar al quirófano, lo cual dice “un médico me confirmó que es lo más probable”.

La familia ya ha sostenido pláticas con el director del Hospital Universitario, además de que fueron visitados por la Comisión de Derechos Humanos del Estado, quienes les brindarán asesoría legal para presentar la denuncia correspondiente ante el organismo.