La visita del exmandatario a la frontera se confirma días después de que Abbott anunciara el endurecimiento de las medidas contra los migrantes, así como su intención de continuar la construcción del muro que comenzó Trump. ARCHIVO
El exmandatario de Estados Unidos asegura que la frontera fue “entregada” por Biden y Harris a los cárteles, traficantes de personas y demás criminales

Nueva York.- El expresidente estadounidense Donald Trump dijo este martes que aceptó una invitación del gobernador de Texas, Greg Abbott, para visitar la frontera entre Estados Unidos y México el próximo 30 de junio, hecho que podría significar el “respaldo moral” con el republicano que hace días anunció severas decisiones contra los migrantes y la continuación de construcción del muro.

En un comunicado en el que arremetió contra la política migratoria del actual Gobierno, Trump insistió en que la Administración del demócrata Joe "Biden heredó la frontera más fuerte y segura de la historia de Estados Unidos y en cuestión de unas pocas semanas se ha convertido en la peor crisis fronteriza de la historia del país. En una zona de desastre absoluto".

La visita del exmandatario a la frontera se confirma días después de que Abbott anunciara el endurecimiento de las medidas contra los migrantes, así como su intención de continuar la construcción del muro que comenzó a levantar Trump durante su mandato (2017-2021).

Abbott, que calificó la situación actual en la frontera con México de "una crisis que se encuentra fuera de control", indicó que los migrantes serán arrestados por oficiales del Departamento de Seguridad Pública de Texas y podrían enfrentar cargos por traspaso, tráfico de drogas, tráfico de humanos o daño a propiedad, entre otros.

Con suerte, mi visita iluminará estos crímenes contra nuestra nación y mostrará a la increíble gente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza que cuentan con nuestro apoyo inquebrantable".
Donald Trump, ex presidente de Estados Unidos

"Necesitamos actuar ahora. En Texas aquellos que crucen la frontera no serán recibidos con una alfombra roja como hasta ahora lo ha hecho la presente Administración (federal), sino que irán a la cárcel", dijo Abbott el pasado jueves durante una cumbre de seguridad fronteriza donde participaron representantes de diferentes departamentos policíacos del estado.

El gobernador republicano también mostró su intención de continuar con la construcción del muro, aunque no ofreció más detalles.

"Con suerte, mi visita iluminará estos crímenes contra nuestra nación y mostrará a la increíble gente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza que cuentan con nuestro apoyo inquebrantable", dijo Trump, quien se caracterizó durante su mandato por una política de tolerancia cero con la inmigración, que acompañó con un discurso xenófobo.

"Biden y (la vicepresidenta) Kamala Harris han entregado el control de nuestra frontera a cárteles, criminales y coyotes. Los traficantes de drogas, los pandilleros de la MS-13, los traficantes de personas, los traficantes sexuales y los criminales del mundo ahora actúan a sus anchas", agregó Trump, quien no ofreció detalles sobre su viaje.

Nuevos detalles en los correos revelan cómo Trump presionó a organismos del gobierno para que impugnaran los resultados de 2020 por medio de denuncias falsas. AP

CONFIRMAR PRESIÓN DEL EXPRESIDENTE CONTRA DEPARTAMENTO DE JUSTICIA POR “FRAUDE”

Mientras que el expresidente da su apoyo a Texas con las medidas contra migrantes, la Comisión de Supervisión de la cámara baja dio a conocer que durante las últimas semanas de su presidencia, Donald Trump y sus aliados presionaron al Departamento de Justicia para que investigara denuncias infundadas de fraude electoral, a pesar de que el exsecretario había dicho que no había pruebas de fraude generalizado, según emails difundidos.

Los correos electrónicos revelan hasta qué punto el presidente, su jefe de despacho y otros aliados presionaron al entonces secretario de Justicia interino Jeffrey Rosen para que se sumara a la campaña de Trump, que intentaba impugnar el resultado de las elecciones, e incluso le sugirieron que presentara un recurso ante la Corte Suprema.

Nuevos detalles en los correos revelan cómo Trump presionó a organismos del gobierno para que impugnaran los resultados de 2020 por medio de denuncias falsas a pesar de que tanto funcionarios de Seguridad Nacional y Justicia como dirigentes republicanos de todo el país aseguraron reiteradamente que no hubo fraude generalizado. El exsecretario de Justicia William Barr, uno de los fieles de Trump, aseguró que no hubo fraude generalizado.

Los mensajes a Rosen incluyen teorías conspirativas desmitificadas e información falsa sobre fraude electoral. Las mentiras de Trump sobre la elección acicatearon a la turba que asaltó el Capitolio el 6 de enero en un intento fallido de impedir la certificación de la victoria de Joe Biden.

El jefe del despacho presidencial, Mark Meadows, pidió a Rosen que investigara teorías conspirativas y lo instó a reunirse con un aliado de Rudy Giuliani, el abogado de Trump, quien sostenía sin fundamento que Italia empleaba satélites y tecnología militar para alterar votos.

Cuando Rosen le reenvió el email de Meadows a Rich Donoghue, el subsecretario de Justicia en funciones, éste respondió en una nota, “locura total”. Rosen le escribió que se le pidió que el FBI se reuniera con el socio de Giuliani y el respondió que no, que el hombre podía llamar al teléfono del FBI habilitado para recibir denuncias o acudir a una oficina local de la agencia. Giuliani se consideró “insultado” por la respuesta.

“Preguntado si recapacitaría, me negué rotundamente, dije que no brindaría un trato especial a Giuliani o cualquiera de sus ‘testigos’, y reafirmé una vez más que no hablaré con Giuliani sobre este asunto”, escribió Rosen. (Con información de EFE y AP)