Laguneros siempre fieles a Juan Pablo II
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Desde temprana hora decenas se dieron cita para ser los primeros en presenciar las reliquias de Juan Pablo II, que consistieron en una figura de cera del Beato, una ampolleta de sangre y un fajín con el escudo papal
Cientos de ciudadanos de Torreón se volcaron a la catedral del Carmen para presenciar las reliquias del Beato Juan Pablo II, las cuales arribaron a las 8:30 de la mañana bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
Un convoy que llevaba las reliquias se condujo por el periférico Raúl López Sánchez, luego por el bulevar Independencia hasta llegar a la Calzada Colón, donde los acompañó una procesión a pie.
Desde temprana hora decenas se dieron cita para ser los primeros en presenciar las reliquias de Juan Pablo II, que consistieron en una figura de cera del Beato, una ampolleta de sangre y un fajín con el escudo papal, usado por el propio Juan Pablo II.
La dirección de Tránsito y Vialidad optó por cerrar la calzada Colón, pues la fila de feligreses llegó a alargarse hasta cuatro cuadras desde donde está ubicada la catedral, sobre la avenida Matamoros.
Un sacerdote de la diócesis de Torreón caminaba a lo largo de la fila para bendecir los artículos que llevaba o compraba la gente en el momento, como rosarios, escapularios, fotografías, carteles o hasta calendarios. Ya en el atrio de la iglesia, el sacerdote Gerardo Zataráin alegró la espera de la gente con cánticos de alabanza que realizaba desde un estrado.
A las 18:00 horas las reliquias fueron trasladadas hasta el Centro Saulo de la ciudad, donde permanecieron hasta las 4:00 de la mañana.