Arqui Juve enfrenta demanda tras exhibir presuntas fallas en vivienda de Saltillo
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La constructora aseguró que la imagen difundida en redes sociales corresponde únicamente a un render del diseño arquitectónico y no al resultado final de la construcción, deslindándose de la ejecución de la obra
La polémica generada a inicios de año por un video en el que se exhibían presuntas fallas estructurales graves en una vivienda de esta ciudad ha escalado al ámbito legal.
La empresa AVR Construcción Diseño Ingenierías Serious Building interpuso una demanda por daño moral contra el arquitecto e influencer Diego de León Alvarado, conocido en redes sociales como “Arqui Juve 3D”.
El caso surgió luego de que el profesionista difundiera en redes sociales un material audiovisual donde señalaba supuestas deficiencias estructurales en un inmueble ubicado en Saltillo, lo que desató una intensa discusión entre usuarios y especialistas del sector construcción.
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DEMANDA POR DAÑO MORAL
La acción legal fue promovida por José Ángel Valero Rivera, en representación de la firma constructora, quien sostiene que la publicación del video afectó la reputación y el prestigio comercial de la empresa.
De acuerdo con la postura de AVR Construcción Diseño Ingenierías Serious Building, la compañía no fue responsable directa de la ejecución de la obra señalada. En un posicionamiento público emitido previamente, la firma explicó que su participación se limitó al diseño arquitectónico del proyecto y que la construcción fue realizada por otra empresa, tras no concretarse un acuerdo económico con el cliente para desarrollar la obra.
Asimismo, la constructora afirmó que la imagen difundida correspondía únicamente a un render del plano arquitectónico y no necesariamente al resultado final de la edificación. En ese contexto, rechazó lo que calificó como publicaciones “malintencionadas” y reiteró su compromiso con la calidad de sus proyectos.
POSTURA DEL ARQUITECTO
Por su parte, Diego de León Alvarado ha negado haber actuado con dolo o mala fe al difundir el video. Según su postura, el contenido tenía fines informativos y buscaba evidenciar posibles riesgos estructurales que, a su juicio, podrían comprometer la seguridad de los ocupantes.
El conflicto ahora será analizado por un juez, quien deberá determinar si existió daño moral y si la difusión del material constituye una afectación indebida a la reputación de la empresa.
El caso ha generado un debate más amplio sobre la responsabilidad profesional en proyectos de construcción, la diferencia entre diseño arquitectónico y ejecución de obra, así como los límites legales de la crítica pública en plataformas digitales.
Mientras tanto, la controversia que comenzó como un señalamiento técnico en redes sociales se ha convertido en un proceso judicial que podría sentar un precedente en torno a la responsabilidad civil derivada de publicaciones en medios digitales relacionadas con el sector inmobiliario y de la construcción.