Coahuila y el norte, ante el reto de liderar la revolución tecnológica en México
COMPARTIR
La cercanía de la frontera mexicana con polos como Austin y Silicon Valley representa una oportunidad inédita para escalar sectores de manufactura inteligente
Coahuila, junto con el resto de los estados de la frontera norte, se perfila como una pieza fundamental para la transición de México hacia una economía del conocimiento y la innovación. Así lo sostiene un reciente análisis del economista y consultor Víctor Hugo Celaya para Reforma, donde advierte que el país se encuentra en una coyuntura decisiva para definir su futuro industrial.
TE PUEDE INTERESAR: Coahuila, entre los cinco estados más afectados por desabasto de medicamentos en 2025
En su artículo titulado “De la frontera nómada a la frontera de la innovación”, Celaya expone que la visión tradicional de la frontera como un territorio de simple tránsito o contención migratoria ha quedado obsoleta. Según el autor, la “frontera nómada” del siglo XX debe dar paso a una “frontera de la innovación” capaz de articular la Inteligencia Artificial, la automatización avanzada y la digitalización financiera.
NODO ESTRATÉGICO
El análisis destaca que Coahuila, Baja California, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León reúnen las condiciones necesarias para convertirse en el principal motor tecnológico del país. Esta ventaja radica en su interconexión con polos globales de innovación en Estados Unidos, como Silicon Valley en California y Austin en Texas.
Celaya enfatiza que el poder económico actual no se mide solo por la producción, sino por la capacidad de integrar el conocimiento científico con la decisión pública y el sector privado. En este sentido, menciona que encuentros recientes entre figuras del sector defensa de EE. UU. y líderes tecnológicos como Elon Musk en SpaceX son señales claras de un mundo que ya se mueve bajo nuevas reglas de poder tecnológico.
El desafío para la región, señala el periodista, es superar el modelo de manufactura intensiva de bajo valor agregado para dar el salto a una economía de datos. Para lograrlo, propone la creación de un programa nacional con enfoque fronterizo que no solo atraiga inversión, sino que también forme y retenga el talento local.
Finalmente, el análisis para Reforma concluye con un llamado a la acción: convertir la frontera norte en un nodo de innovación no es una opción regional, sino una decisión estratégica de Estado. México debe decidir ahora si aprovecha su posición geográfica para crecer o si continúa administrando la frontera bajo esquemas del pasado mientras el futuro deja de esperar.