Descuidos eléctricos y actos intencionales provocan 47 incendios en Ramos Arizpe
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La movilización de camiones para atender siniestros en casas deshabitadas y cortocircuitos impacta el presupuesto municipal en combustible, salarios y desgaste de equipo
Durante el periodo de enero a julio, el Departamento de Protección Civil y Bomberos de Ramos Arizpe ha destinado miles de pesos en cada salida para atender 47 incendios registrados en viviendas y tejabanes, emergencias que, en su mayoría, pudieron prevenirse al ser ocasionadas por actos intencionales o descuidos relacionados con instalaciones eléctricas.
El director de la corporación municipal, Francisco Sánchez Aguirre, informó que del total de reportes atendidos en lo que va del año, 27 corresponden a inmuebles habitados, 13 a viviendas desocupadas y siete a estructuras tipo tejabán ubicadas en distintos sectores del municipio.
El funcionario explicó que los incendios en predios abandonados y tejabanes son provocados principalmente por rencillas entre particulares, además de que estos espacios suelen encontrarse en condiciones de riesgo debido a la acumulación de materiales inflamables.
“En muchas de ellas encontramos mucha basura. Acumulan ropa, madera y diferentes materiales inflamables, y eso nos ocasiona muchos problemas porque facilita la propagación de las llamas”, señaló.
En el caso de los inmuebles habitados, Sánchez Aguirre indicó que la principal causa de los incendios son las fallas en instalaciones eléctricas derivadas de la falta de mantenimiento y revisiones preventivas por parte de los propietarios.
“No tienen las personas una cultura de revisar sus instalaciones eléctricas. No revisan que el cableado sea el adecuado, luego ponen varios contactos en una misma línea y todo esto nos ocasiona este tipo de incendios”, advirtió.
Respecto al impacto económico que representan estas atenciones para la administración municipal, el titular de Protección Civil y Bomberos destacó que cada servicio implica gastos en combustible, salarios del personal operativo, mantenimiento de unidades y reposición de equipo especializado.
“El costo es muy variado, porque tendríamos que tomar en cuenta desde los sueldos de los bomberos, el consumo de combustible, el desgaste de los vehículos y el material que utilizamos. Muchas veces tenemos afectaciones en mangueras y equipos que llevamos”, explicó.
Añadió que algunos implementos utilizados durante las labores de sofocación sufren daños que requieren reparación o sustitución, lo que representa un gasto adicional para la dependencia.
“En algunas ocasiones se pueden reparar, en otras no; por ejemplo, las mangueras hay que comprarlas nuevas y son caras”, comentó.
Ante esta situación, Francisco Sánchez Aguirre estimó que atender un incendio representa “miles de pesos en cada salida”, por lo que reiteró el llamado a la ciudadanía para evitar quemas de basura, revisar periódicamente sus instalaciones eléctricas y prevenir situaciones que pongan en riesgo tanto la seguridad de las familias como los recursos públicos municipales.