Evalúa Museo del Desierto resguardo permanente de cocodrilo rescatado en presa Palo Blanco de Ramos Arizpe
El clima de la región representa un riesgo para su supervivencia
El Museo del Desierto (MUDE) analiza la posibilidad de que el cocodrilo rescatado en la Presa Palo Blanco permanezca de forma definitiva en sus instalaciones, con el objetivo de convertir su historia en un ejemplo sobre la tenencia responsable de fauna.
Fernando Toledo, encargado del área de Fauna del museo, confirmó que el ejemplar no pertenece al ecosistema local, ya que presenta características propias de animales criados en cautiverio.
“Es un animal que fue comprado en una tienda de mascotas. Trae un marcaje y un corte de escama, lo cual es característico de los criaderos”, explicó.
El especialista advirtió que el abandono del reptil en la presa representó un riesgo considerable para su supervivencia, debido a las condiciones climáticas de la región.
“Si hubiera enfrentado un invierno fuerte, el cocodrilo habría muerto. No es un animal de este clima”, señaló.
Aunque en un inicio se contempló su traslado mediante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el museo ahora considera la construcción de un espacio adecuado para su resguardo permanente.
“Estamos viendo la posibilidad de que se quede aquí, construirle un albergue, porque su historia es muy interesante”, indicó Toledo.
El directivo destacó que el caso del llamado “cocodrilo de Palo Blanco” puede servir para generar conciencia sobre los riesgos de liberar especies exóticas en entornos no adecuados.
“No hay necesidad de reintroducir fauna, a menos que se cuente con el conocimiento y los permisos necesarios”, subrayó.
Asimismo, alertó que muchas personas adquieren estos animales cuando son pequeños, sin considerar su crecimiento y necesidades a largo plazo.
“Evalúen muy bien qué tipo de mascota van a adquirir, porque en poco tiempo puede convertirse en un problema si no se cuenta con el espacio y las condiciones necesarias”, concluyó.