FabLab de la Universidad Carolina crea férulas 3D para apoyar a Venezuela
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El FabLab de la Universidad Carolina se unió a una red internacional para fabricar férulas médicas impresas en 3D que serán enviadas por los Topos de México a las zonas afectadas por la emergencia humanitaria en Venezuela
En una respuesta acelerada a un llamado de emergencia humanitaria, el FabLab de la Universidad Carolina, el único laboratorio de su tipo en el estado de Coahuila, se ha sumado a una red internacional de makers para fabricar férulas médicas mediante impresión 3D. Estas piezas están destinadas a apoyar las labores de los Topos de México en la atención de la crisis humanitaria que atraviesa Venezuela.
La iniciativa surgió a través de la FabLabs Network, un grupo internacional de laboratorios donde se lanzó el reto de recolectar cien férulas en menos de 24 horas para ser enviadas en diferentes embarques hacia las zonas afectadas. Ante la urgencia y la falta de manos en Nuevo León, el equipo de Saltillo decidió levantar la mano y poner en marcha su maquinaria desde las 7 de la mañana para cumplir con las metas de entrega.
El equipo de trabajo, integrado por Rosana Martínez López, coordinadora del FabLab; Luis Pablo Garzón Durón, quien lidera Proyectos Estratégicos; y el ingeniero Alfonso Ballesteros, trabajó junto a estudiantes como Rodrigo Burciaga para adaptar los diseños a sus impresoras 3D y optimizar la producción.
TECNOLOGÍA ACCESIBLE PARA SALVAR VIDAS
Las férulas producidas tienen características técnicas que las hacen ideales para situaciones de desastre como la sucedida en Venezuela, que ha dejado cientos de personas fallecidas y miles de personas lesionadas.
Cada pieza tiene un valor de mercado aproximado de 350 pesos y requiere cerca de 200 gramos de filamento. El material para esta misión fue donado íntegramente por la universidad, bajo la aprobación del rector Esteban Garza.
Uno de los factores que dificulta la producción masiva es que cada impresión de férula toma alrededor de una hora y media.
“Son piezas termoformables. Al sumergirse en agua caliente durante cinco minutos, el material se vuelve moldeable, permitiendo adaptarlo milimétricamente a la muñeca o dedo del paciente para brindar estabilidad y rigidez inmediata”, explicó Rosana Martínez López.
El FabLab de la Universidad Carolina, que tiene apenas tres meses de operación, no es ajeno a las causas sociales. Luis Pablo Garzón Durón explicó que actualmente colabora con el CRIT y el DIF en proyectos de alto impacto, como la adaptación de sillas de ruedas y la creación de prótesis 3D personalizadas para personas con discapacidad, escaneando sus muñones para lograr ajustes perfectos.
“La esencia de un FabLab es poner la innovación y la tecnología al servicio de la creación de soluciones tangibles para problemáticas reales de la sociedad”, comentó.
Rosana Martínez López indicó que, según los estatutos de la red mundial, todo el conocimiento generado en estos espacios debe ser liberado a la humanidad, permitiendo que cualquier persona en el mundo pueda replicar estos diseños para ayudar en su propia comunidad.
El primer embarque de 16 piezas salió la tarde de este martes, a las 18:00 horas, con destino a Monterrey para integrarse a los suministros que los Topos llevarán a Sudamérica, mientras que el laboratorio continuará imprimiendo lotes adicionales para los embarques programados hasta el jueves.
Ante esta catástrofe, el equipo hizo un llamado a la sociedad civil a no ser indiferente y sumarse a las iniciativas de solidaridad.