Lizbeth ‘N’ queda vinculada; juez abre puerta a reparación de daños en caso Frichem en Monclova, Coahuila
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La imputada tendrá cinco días para explorar una posible salida alterna; de no ser así, sería trasladada al Centro Penitenciario de San Pedro
MONCLOVA, COAH.- La situación jurídica de Lizbeth Anahí “N”, directora de la Fundación Frichem, dio un giro en Monclova este viernes: un juez la vinculó a proceso y prisión preventiva reparatoria por delitos relacionados con crueldad animal y violencia contra seres sintientes, por lo que dicha resolución abrió una vía para buscar una alternativa mediante la reparación del daño.
Durante la audiencia celebrada en el Centro de Justicia Penal de Frontera, el juez determinó que existen elementos suficientes para que el procedimiento continúe y estableció un plazo de dos meses para la investigación complementaria. En ese periodo, la Fiscalía y la defensa podrán incorporar nuevos datos y pruebas al expediente.
Por lo pronto, la acusada ermanecerá cinco días en el C4, periodo en el que se buscará una posible salida alterna mediante reparación del daño; si no hay acuerdo en esos cinco días, continuará bajo la medida cautelar de prisión preventiva y podría ser trasladada al Centro Penitenciario de San Pedro.
El caso se originó el 12 de agosto, cuando autoridades realizaron un cateo en un inmueble de la colonia Libertad, en Castaños, relacionado con Fundación Frichem. El operativo derivó en el rescate de decenas de perros que presentaban, según los datos expuestos durante las audiencias, desnutrición, deshidratación, enfermedades y lesiones de diversa gravedad.
La cifra también requiere precisión: inicialmente fueron reportados 63 perros rescatados, mientras que la imputación contra Lizbeth “N” se relaciona con 53 animales. De ellos, 51 sobreviven y permanecen bajo cuidado de distintas fundaciones y rescatistas; dos murieron debido a las condiciones en que fueron encontrados.
Antes de la audiencia, Tuilse Ibarra Vázquez, de la Fundación Lobita Dejando Huella, y representantes de otras organizaciones acudieron al Centro de Justicia Penal para exigir justicia y cárcel para los responsables.
“Es lo que estábamos buscando: que se investigue bien y, si es responsable, que se le aplique la sanción correspondiente”, declaró Ana Laura Márquez, de Fundación MILMA.
Las activistas sostuvieron que el caso debe marcar un precedente en materia de protección animal y reclamaron que se garantice la atención y reparación para los perros sobrevivientes.
La investigación ya había alcanzado a otra persona. José Manuel “N”, señalado como cuidador del inmueble, fue vinculado a proceso el miércoles 19 de agosto por crueldad animal y violencia contra seres sintientes. El juez le impuso prisión preventiva y otorgó tres meses para la investigación complementaria.
La Fiscalía ha sostenido que la posible responsabilidad de Lizbeth “N” se analiza también bajo una obligación de cuidado sobre los animales. La vinculación, sin embargo, no representa una sentencia de culpabilidad: el proceso continuará y será durante las siguientes etapas cuando se determine si existen elementos suficientes para establecer responsabilidades.
Ahora el caso entra en una etapa decisiva: mientras las organizaciones buscan que exista una sanción y reparación efectiva, la defensa dispone de un periodo para plantear sus argumentos y, durante los próximos cinco días, explorar un posible acuerdo que podría modificar el rumbo inmediato del proceso.