Necropsia confirma muerte natural de velador hallado en colegio de Piedras Negras
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Tras concluir los estudios periciales, el cuerpo fue entregado a sus familiares y la carpeta de investigación quedó cerrada al no existir indicios de un delito
PIEDRAS NEGRAS, COAH.- La muerte del hombre localizado sin vida al interior de un plantel educativo de la colonia Roma, en Piedras Negras, quedó esclarecida luego de que la necropsia practicada por especialistas determinó que falleció a consecuencia de un infarto agudo al miocardio, descartándose cualquier indicio de violencia.
La víctima fue identificada como Francisco ¨N¨, de 76 años de edad y originario del estado de Veracruz, quien laboraba desde hacía varios años como velador del Instituto Esperanza, ubicado en el cruce de las calles San Luis y Jalisco.
El hallazgo ocurrió durante la mañana del martes, cuando fue reportada la presencia del trabajador sin signos vitales dentro de las instalaciones del colegio. Tras el aviso, se realizaron las diligencias correspondientes y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para la práctica de la necropsia de ley.
El estudio forense permitió establecer que la causa del fallecimiento fue un infarto agudo al miocardio, por lo que quedó descartada la participación de terceras personas o la existencia de lesiones relacionadas con un hecho delictivo.
Con los resultados obtenidos, la carpeta de investigación fue concluida al confirmarse que el deceso ocurrió por causas naturales, sin que existieran elementos para iniciar un procedimiento penal.
La información fue confirmada por el delegado de la Fiscalía General del Estado en la Región Norte Uno, Rigoberto Raúl Rodríguez Ríos, quien indicó que las investigaciones desarrolladas tras el reporte coincidieron con los resultados emitidos por los médicos forenses.
Una vez concluidos los estudios periciales y cumplidos los procedimientos legales, el cuerpo fue entregado a sus familiares para que realizaran los servicios funerarios correspondientes.
Francisco desempeñaba labores de vigilancia nocturna en el Instituto Esperanza desde hacía varios años. De acuerdo con la información proporcionada, anteriormente residió en Estados Unidos, de donde fue deportado antes de establecerse nuevamente en México.
El caso quedó cerrado luego de que la autoridad ministerial descartó la comisión de algún delito, al determinarse que la muerte fue consecuencia de un problema cardíaco y no de circunstancias relacionadas con violencia o intervención de terceros.
Con ello, las diligencias iniciadas tras el hallazgo del cuerpo concluyeron oficialmente, sin que existan elementos que apunten a un hecho criminal, por lo que el expediente fue archivado conforme a los resultados de la necropsia.