Saltillo: un clic que devuelve la esperanza; cuando las redes sociales ayudan a reunir a familias con sus mascotas
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Las redes sociales, un puente para el reencuentro de las familias con sus mascotas
Un compartido, una fotografía publicada en Facebook o un mensaje enviado por WhatsApp pueden hacer la diferencia entre perder para siempre a una mascota o verla regresar a casa. En Saltillo, las historias recientes de Becka y Nala muestran cómo las redes sociales se han convertido en una herramienta de ayuda ciudadana que conecta a personas desconocidas con un mismo objetivo: reunir nuevamente a las familias con sus animales de compañía.
Durante la temporada de lluvias, las publicaciones de perros y gatos extraviados aumentan en grupos vecinales y páginas especializadas. Aunque muchas veces pasan desapercibidas entre cientos de publicaciones diarias, en algunos casos son esos reportes los que permiten ubicar a un animal perdido antes de que sufra un accidente o desaparezca definitivamente.
Eso ocurrió con Becka, una pastor belga de dos años que escapó del taller donde permanecía resguardada luego de una intensa tormenta. Su familia pasó casi una semana recorriendo calles, revisando reportes en Facebook, pegando volantes y atendiendo cada aviso que recibía.
“Todos los días era de que: un reporte y nos íbamos, un reporte y nos íbamos”, recordó Ramsés Rivas.
Conforme pasaban los días aparecieron reportes de perros parecidos en distintos puntos de la ciudad. Algunos resultaron falsas alarmas; otros llevaron a la familia hasta animales atropellados que, afortunadamente, no eran Becka.
Sin embargo, la publicación que compartieron una y otra vez terminó llegando a la persona indicada. Una mujer reconoció el parecido de la perrita gracias al volante difundido en redes sociales y envió un mensaje al número telefónico que aparecía en la publicación.
El padre de familia acudió de inmediato al lugar. “Cuando se acerca lo más que puede con la camioneta, abre la puerta y le grita, y que Becka luego, luego voltea y que corre, corre hacia mi papá”, relató Ramsés.
La perrita regresó sana a casa y la experiencia dejó una enseñanza para toda la familia. “El reportar ayuda muchísimo”, afirmó.
Reconoce que antes rara vez publicaban cuando encontraban un perro solo en la calle, pero después de vivir la incertidumbre entendieron que una simple fotografía puede ser la diferencia para otra familia. “No perdemos nada en tomarle una foto, subirla, comentar dónde está”, dijo.
LAS REDES TAMBIÉN ENCONTRARON A NALA
Una historia similar vivió Gabriela Vargas cuando Nala, una schnauzer de casi dos años, desapareció de su domicilio. Además de recorrer la zona, la familia recurrió a grupos vecinales, publicaciones en redes sociales, volantes y una plataforma especializada en mascotas extraviadas para ampliar la búsqueda.
La respuesta llegó apenas un día después: personas que habían visto las publicaciones avisaron que unos salvavidas tenían resguardada a una perrita con las mismas características.
Horas más tarde, Nala estaba nuevamente en brazos de su familia. “También se publicó en grupos de la colonia... y fue mediante esos grupos que nos contactaron”, explicó Gabriela.
Para ella, las redes sociales funcionan como una enorme cadena de solidaridad entre personas que, aun sin conocerse, entienden el valor que una mascota tiene dentro de un hogar. “Es un miembro más de nuestra familia”, expresó.
UNA COMUNIDAD QUE TAMBIÉN BUSCA
Más allá de la tecnología, ambas familias coinciden en que el verdadero valor está en la respuesta de la gente. En el caso de Becka, decenas de personas compartieron la publicación, enviaron posibles ubicaciones y ayudaron a mantener vigente la búsqueda. Incluso la mujer que finalmente la encontró rechazó la recompensa que ofrecía la familia. “Lo hacía de corazón”, les respondió.
Para Ramsés, ese gesto confirmó que la solidaridad sigue presente entre los saltillenses. “Sin conocernos... tuvo el corazón de compartir, tuvo el corazón de ayudarnos a difundir”, recordó.
Gabriela hace un llamado similar para que la ciudadanía no ignore este tipo de publicaciones. “Para quienes tienen animales, también son importantes y son parte de nuestras familias”, señaló.
Ambas familias coinciden en que, aunque un “me gusta” ayuda a que una publicación tenga mayor alcance, compartirla puede significar mucho más: puede ser el paso que permita que una mascota vuelva a casa y que una familia recupere la tranquilidad.