Cobra 6 mil dólares a cada uno de los 21 migrantes que llevaba; irá al penal de Saltillo

Saltillo
/ 1 octubre 2015

Los migrantes viajaban en un vagón verde con matrícula de Nuevo León

El que va ser consignado a las instalaciones del reclusorio varonil de Saltillo es Abraham Isaac Gudiño Maldonado, al ser señalado de trasladar a 14 menores de edad y siete adultos indocumentados.

El delito por el que va a ser sancionado es tráfico de humanos de carácter federal, y durante las próximas horas de este jueves tendrá que ser presentado en el Poder Judicial de la Federación a rendir su declaración preparatoria.

El acusado, de 30 años, permaneció preso en la Subdelegación de la Procuraduría General de la República (PGR), mientras que a los migrantes se les mantiene bajo resguardo en el Gimnasio de la Asociación Gilberto A.C., habilitado como estación migratoria.

Los menores son atendidos por personal de la Procuraduría de los Niños, Niñas y la Familia (Proniff) en espera de ser reclamados por la embajada de El Salvador en representación de los padres.

Mientras que a los adultos reciben protección por parte del INM ya que confesaron que cada uno pagó la cantidad de 6 mil dólares para ser llevados a los Estado Unidos.

Todos los migrantes viajaban en un vagón verde con matrícula de Nuevo León, el cual se desplazaba por la carretera estatal 122, que conduce rumbo al ejido de Los Lirios, perteneciente al municipio de Arteaga.

En el kilómetro 7.9 se instaló el operativo Coahuila Seguro, integrado por policías municipales, estatales, federales y del INM delegación Coahuila, donde fueron detectados.

CON TARJETAS ROBADAS

En otro caso, un total de 23 tarjetas bancarias con reporte de robo le fueron localizadas a David Antonio García Álvarez, con las que realizó compras y disposición de efectivo en centros comerciales.

Todo se descubrió la noche del martes, cuando a David Antonio se le sorprendió caminando en las calles de San Miguel y Avenida Santa Fe, de la colonia Santa Fe.

Cargaba un modular con sus bocinas y encima de ese mismo aparato llevaba un televisor de plasma. Al cuestionarle a dÓnde se dirigía, David cayó en una serie de contradicciones y terminó por confesar haber ingresado a una vivienda a robar, y cuando era sometido en los bolsillos de su pantalón le encontraron un total de 23 tarjetas robadas que utilizó.- Juan Francisco Valdés