No cerrará la Casa del Migrante de Saltillo; logra financiamiento para lo que resta del año
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Apoyo internacional y donativos permiten mantener abierto el albergue pese a severos recortes presupuestales
Cuando todo apuntaba a un posible cierre por falta de recursos, la Casa del Migrante de Saltillo logró asegurar su funcionamiento durante el resto del año gracias a la obtención de nuevos apoyos económicos y al respaldo de organismos de cooperación internacional.
Así lo informó su director, Alberto Xicoténcatl Carrasco, quien recordó que a finales de 2025 el albergue enfrentó uno de los escenarios más complejos de su historia reciente, luego de la cancelación de financiamientos provenientes de Estados Unidos, situación que puso en riesgo la continuidad de los servicios que brinda a personas en contexto de movilidad.
El activista explicó que, tras meses de incertidumbre, la institución recibió recientemente la confirmación de recursos para el segundo semestre de 2026 por parte de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), lo que permitirá garantizar temporalmente la operación del refugio.
“Hace apenas una semana recibimos la confirmación del financiamiento para el segundo semestre, por lo que podemos respirar un poco este año. Ahora nos enfocaremos en buscar los recursos para el siguiente periodo, porque la situación sigue siendo complicada”, señaló.
La crisis financiera obligó a implementar medidas drásticas. Entre ellas, la reducción de aproximadamente el 75 por ciento de la plantilla laboral, como consecuencia de una disminución presupuestal que dejó a la organización operando con apenas la mitad de los recursos que tradicionalmente recibía, equivalentes a cerca de 10 millones de pesos anuales.
Xicoténcatl Carrasco reconoció que, ante la magnitud del problema, el cierre de la Casa del Migrante fue una posibilidad real que llegó a contemplarse como último recurso. Sin embargo, el compromiso del equipo de trabajo y la solidaridad de diversas organizaciones permitieron mantener abiertas las instalaciones.
“En el escenario más extremo se consideró suspender operaciones, como ocurrió con otras organizaciones. Pero existía la convicción de seguir adelante y buscar alternativas para sostener el proyecto durante este año”, explicó.
Otro factor que contribuyó a aliviar la presión financiera fue la disminución significativa en el flujo migratorio procedente de Centro y Sudamérica. De acuerdo con el director, las políticas migratorias más restrictivas implementadas por el gobierno de Estados Unidos han provocado que miles de personas permanezcan varadas en el sur de México, reduciendo temporalmente la demanda de atención en el norte del país.
Pese al respiro económico que representa el nuevo financiamiento, el panorama continúa siendo incierto. La organización dependerá durante los próximos meses de nuevas gestiones, donativos y apoyos institucionales para asegurar su permanencia más allá de 2026.
“Seguiremos trabajando semestre por semestre para encontrar los recursos necesarios. Nuestro objetivo es que la Casa del Migrante continúe funcionando mientras exista la necesidad de brindar apoyo y protección a quienes más lo requieren”, concluyó.