Planeación urbana de Saltillo se enfocó en población de clase alta: expertos
Expusieron que cerca del 28 por ciento del territorio en Saltillo es ocioso, lo que puede ser utilizado como reservas territoriales
Durante el foro “El Derecho a la Ciudad” realizado este jueves en las instalaciones de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), diversos especialistas y académicos señalaron que la planeación urbana de Saltillo se enfocó principalmente en favorecer a las clases con mejor posición económica.
El evento fue organizado por el Consejo Cívico de Instituciones de Coahuila, la Organización de Vecinas y Vecinos de Saltillo y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Coahuila para discutir políticas públicas.
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En el encuentro participaron figuras del ámbito académico y jurídico, quienes coincidieron en que los modelos de planeación actuales han privilegiado a ciertos sectores sociales, dejando de lado a la población más vulnerable de la ciudad.
El Doctor José de Jesús Ruiz Fernández, catedrático de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), profundizó en cómo el actual modelo de expansión ha generado una marcada exclusión territorial en el estado.
Ruiz Fernández señaló que se ha privilegiado un concepto de densificación que resulta incompleto, pues no garantiza que los nuevos habitantes cuenten con los servicios y la infraestructura necesaria para vivir con dignidad.
“La densificación es algo absurdo si no previamente hay consolidación y la consolidación urbana tiene que ver con adecuados espacios públicos, adecuadas áreas verdes, adecuadas banquetas, adecuadas vialidades y adecuados servicios”, afirmó el abogado.
El académico fue enfático al declarar que las políticas públicas de planeación en Saltillo han sido diseñadas pensando principalmente en los sectores que poseen mayores recursos económicos.
“Tenemos una planeación aporofóbica. Tenemos una planeación que está enfocada en las personas de mejor ingreso, de mejores oportunidades para seguir fortaleciendo esas oportunidades de este sector y para las otras personas no hay tanto apoyo”, expuso el doctor.
El académico de la UAdeC indicó que de acuerdo al Director de Desarrollo Urbano de Saltillo, el 28 por ciento de la superficie dentro de la mancha urbana corresponde a suelo ocioso.
Explicó que esta cifra representa una oportunidad para establecer reservas territoriales que permitan integrar a la población vulnerable en zonas que ya cuentan con consolidación urbana y servicios.
“Casi la tercera parte de la ciudad tiene vacíos urbanos, tiene lotes baldíos y todos los hemos visto. Podemos establecer reservas territoriales para inyectar esa densidad que necesitamos a partir de la consolidación urbana”, concluyó el especialista.
FALTA PROSPECTIVA A FUTURO
Por su parte, Claudia Cristóbal Roldán, representante de la Organización de Vecinas y Vecinos de Saltillo y especialista en Derecho Social por la UNAM, cuestionó la distribución de los espacios públicos.
Roldán, quien cuenta con experiencia en asesoría institucional, señaló que a pesar de que existe una regulación clara sobre los metros cuadrados destinados a áreas verdes, esta no siempre se respeta en todas las zonas.
“Existe la regulación en el ordenamiento de cuántos espacios por metro cuadrado tiene que haber de áreas. No creo que sea casual el hecho de que las zonas que son de trabajo no tengan esos espacios de esparcimiento”, señaló la licenciada.
De acuerdo con la especialista, la ausencia de estas áreas en ciertos sectores de la ciudad parece responder a un interés por limitar la convivencia entre los habitantes, manteniéndolos aislados en sus hogares.
“Es mejor tener a la población sola de su casa sin convivencia y realmente anotada, a tener espacios de zonas de esparcimiento que te permiten la creación, educación, la forma de convivencia”, expuso Cristóbal Roldán.
“Es algo que tendríamos que vigilar nosotros como ciudadanos que estamos llevando las leyes, porque todo espacio tiene que ser respetado en cada uno de sus porcentajes, tanto de vivienda como de área de esta”, afirmó.
FALTA PROSPECTIVA A FUTURO
Por su parte, el maestro José Ángel Morales Pequeño, académico con más de 36 años de trayectoria en el Tecnológico de Monterrey, coincidió en que Saltillo padece las consecuencias de una omisión histórica en su diseño.
Morales Pequeño, experto en ecología y desarrollo sostenible, señaló que gran parte de los conflictos actuales en materia de movilidad y vivienda se deben a la falta de una visión que trascienda las administraciones inmediatas.
“La solución es que no hubo una planeación de un Saltillo a largo plazo, no hubo una prospectiva a largo plazo”, expuso.
A pesar del rezago, el académico subrayó que la capital cuenta con el capital humano necesario para revertir esta tendencia mediante el uso de conocimientos técnicos avanzados aplicados al urbanismo.
“Sí tenemos aquí la persona, las personalidades para establecer rediseños y reingenierías en los procesos de planeación”, señaló Morales Pequeño.
Ruiz Fernández también señaló que la falta de banquetas adecuadas convierte a la ciudad en un entorno agresivo y excluyente que obliga al uso desmedido del automóvil particular.
“Si alguien ha caminado por Castelar, en el centro de la ciudad, hay un punto donde se reduce a casi 35 centímetros. Lo que buscamos en el espacio público es convivencia, ahí lo que va a ver no es convivencia, es competencia”, señaló el catedrático.
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El especialista relató que esta deficiencia en el diseño urbano impide que las personas con algún tipo de discapacidad puedan transitar libremente, lo que las mantiene prácticamente recluidas en sus hogares.
Mencionó que durante una visita de representantes de la ciudad hermana de Austin, se sorprendieron por la aparente falta de población con discapacidad en las calles de Saltillo, lo cual atribuyó a la falta de accesibilidad.
“Me dio una vergüenza tremenda, más que no haya es que no pueden salir de su casa. La banqueta tendría que ser el espacio de transición natural para pasar del espacio privado al público”, comentó Ruiz Fernández sobre la situación en el centro histórico.