Saltillo: convocan a rodada en memoria del ‘Padre Gofo’
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Motociclistas y integrantes de Organizaciones Briomar se reunirán este 28 de junio para recordar al sacerdote Adolfo Huerta Alemán, fallecido en 2021
A cinco años de la muerte del padre Adolfo Huerta Alemán, mejor conocido como el “Padre Gofo”, motociclistas de Saltillo preparan una rodada para honrar la memoria del sacerdote que dejó huella por su forma poco convencional de vivir la fe y por su cercanía con quienes habitualmente quedaban fuera de la mirada institucional.
La convocatoria, difundida en redes sociales por Organizaciones Briomar, también conmemora el sexto aniversario de este colectivo. El encuentro será el domingo 28 de junio, a las 3:30 de la tarde, en el cruce de la calle Manuel de Mederos y la calzada Antonio Narro, en la colonia Landín. La salida está prevista para las 4:00 de la tarde.
La invitación circula acompañada de una fotografía del sacerdote a bordo de una motocicleta, una imagen que resume la conexión que mantuvo con la comunidad biker y que ahora vuelve a reunir a quienes desean rendirle homenaje.
Huerta Alemán murió el 22 de agosto de 2021, a los 44 años. Su estado de salud se había deteriorado por diversas enfermedades, entre ellas edema agudo de pulmón, secuelas de COVID-19 y enfermedad renal crónica.
Ordenado sacerdote en 2007 por el entonces obispo de Saltillo, fray Raúl Vera López, el Padre Gofo ejerció como vicario pastoral en el templo de Nuestra Señora de Atocha y posteriormente estuvo al frente del templo de Nuestra Señora del Refugio, donde llegó a ser párroco. En sus últimos meses permaneció en la Casa del Sacerdote debido a las complicaciones de salud que enfrentaba.
Su figura generó polémica por su postura ante la sexualidad y la religión; sin embargo, para muchas personas su legado se encuentra en el trabajo que sostuvo junto a familiares de personas desaparecidas, mujeres en situación de prostitución, migrantes, comunidades empobrecidas y personas de la diversidad sexual.
Fray Raúl Vera lo describió en aquel entonces como un sacerdote incomprendido, pero dispuesto a asumir los riesgos de acercarse a quienes permanecían lejos de la Iglesia. Señaló que su vocación pastoral lo llevó a romper con estereotipos y a abrir espacios de diálogo sobre realidades que, para muchos creyentes y ministros, pasaban inadvertidas.