Saltillo fortalece recarga de acuíferos con sistema de aprovechamiento pluvial
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Aguas de Saltillo impulsa un sistema integral que combina infiltración natural, infraestructura pluvial y presas de gaviones para optimizar el aprovechamiento del agua
Durante el inicio de la semana, Saltillo ha registrado 64 litros de agua por metro cuadrado, lo que representa un respiro para la ciudad gracias a la infiltración de agua hacia el subsuelo y la recarga de los acuíferos.
Aguas de Saltillo (Agsal) informó que, con el objetivo de optimizar los recursos hídricos de la región, la ciudad ha desarrollado un modelo de gestión que permite aprovechar el agua pluvial mediante procesos de infiltración natural e infraestructura especializada.
Se indicó que este sistema busca no solo fortalecer las reservas subterráneas, sino también mitigar los riesgos de inundaciones durante las temporadas de lluvias intensas.
INFILTRACIÓN NATURAL
La paramunicipal comentó a VANGUARDIA que el pilar fundamental de este aprovechamiento ocurre de manera orgánica en las zonas permeables de la ciudad, como la sierra, predios baldíos y áreas naturales. En estos espacios, el agua de lluvia se filtra lentamente a través del suelo, un proceso que permite su purificación natural antes de alimentar los acuíferos que sostienen el suministro de la ciudad.
Sin embargo, cuando la intensidad de las precipitaciones supera la capacidad de absorción del terreno, se genera un excedente conocido como escorrentía urbana.
Según los protocolos de gestión, este flujo sigue dos vertientes principales: la primera corresponde a los cauces naturales, donde el agua se dirige hacia arroyos y zonas bajas; la segunda involucra la infraestructura de drenaje, mediante la cual el líquido es canalizado a través de colectores pluviales y de la red municipal hacia plantas tratadoras, donde se procesa antes de ser reutilizado o devuelto a los arroyos.
PRESAS DE GAVIONES
De acuerdo con información de Agsal, para fortalecer este ciclo Saltillo cuenta con presas de gaviones ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad.
Estas estructuras cumplen funciones clave para la seguridad y el medio ambiente, ya que disminuyen la fuerza de los escurrimientos para evitar daños, retienen sedimentos y materiales pesados y permiten que una mayor cantidad de agua se infiltre hacia el subsuelo.
Además, contribuyen a reducir significativamente el riesgo de inundaciones en las zonas urbanas, al regular el flujo del agua durante episodios de lluvia intensa.