A mediados de junio iniciará el ‘bombardeo de nubes’ en la Comarca Lagunera, con inversión de hasta 20 mdp
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La empresa contratada recibirá su pago únicamente si se registran precipitaciones pluviales
TORREÓN, COAH.- El programa de estimulación de lluvias para la Comarca Lagunera arrancará a mediados de junio de 2026 con una inversión público-privada estimada entre 16 y 20 millones de pesos, informaron representantes del sector agropecuario.
Baudilio Rodríguez Abusaid, productor de la Región Lagunera, confirmó que la siembra de nubes en la cuenca alta del Río Nazas comenzará el próximo 15 de junio en zonas serranas de Sinaloa, Durango y Chihuahua. Destacó que el contrato contempla una cláusula de resultados, por lo que la empresa encargada únicamente recibirá el pago si se registran precipitaciones derivadas del programa.
El proyecto cuenta con el respaldo de los gobiernos de Coahuila y Durango, así como con las autorizaciones correspondientes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
La estrategia consiste en estimular la formación de lluvia mediante la dispersión aérea de compuestos como yoduro de plata y acetona sobre sistemas nubosos en áreas específicas de la cuenca alta del Nazas. En su financiamiento participan autoridades, productores agrícolas, ganaderos y representantes del sector social.
Rodríguez Abusaid señaló que la inversión inicial oscilará entre 16 y 20 millones de pesos y adelantó que se analiza una segunda etapa que podría duplicar los recursos destinados al proyecto. Las operaciones se concentrarán en las zonas altas que abastecen a las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco, consideradas fundamentales para el suministro de agua en la región.
La puesta en marcha de este programa ocurre en un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos del norte del País. Ante la persistencia de la sequía, la siembra de nubes se ha convertido en una alternativa utilizada por diversas entidades para intentar incrementar las precipitaciones y favorecer la recarga de presas y acuíferos.
Aunque la eficacia de esta técnica continúa siendo objeto de análisis y debate dentro de la comunidad científica, su aplicación se ha extendido en estados como Coahuila, Durango, Chihuahua, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Zacatecas y Aguascalientes, donde la escasez de agua afecta tanto a las actividades productivas como al abastecimiento para la población.