Convoca Obama a cumbre sobre conmociones cerebrales en el deporte
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Los ex jugadores había acusado a la NFL de esconder los peligros de las conmociones cerebrales.
Washington, EU.- Preocupado por las consecuencias de las conmociones cerebrales en el fútbol americano, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, convocó hoy una cumbre el 29 de mayo para analizar el impacto sobre todo en el deporte juvenil.
En la cumbre, anunciada hoy por la Casa Blanca, participarán deportistas, padres, entrenadores y expertos y tendrá como objetivo "generar nuevos compromisos de los sectores públicos y privados para elevar la concienciación sobre cómo identificar, tratar y prevenir las conmociones relacionadas con el deporte".
Obama expresó hace unos meses su preocupación por el tema y deseó que se reduzca la violencia de los impactos en el fútbol americano, aunque eso le reste emoción al espectáculo.
"Creo que aquellos que amamos este deporte vamos a tener que asumir que probablemente cambiará gradualmente para tratar de reducir una parte de la violencia. En algunos casos lo hará un poco menos emocionante, pero será mucho mejor para los jugadores", dijo Obama a "New Republic".
"Los que somos aficionados no tendremos que examinar tanto nuestra conciencia", agregó el presidente, que si tuviera un hijo, "tendría que pensar mucho antes de dejarle jugar". Obama mostró su preocupación, sobre todo, por los jugadores jóvenes no profesionales.
Aunque el fútbol americano no es el único deporte afectado, sí es el que más lo está. En agosto del año pasado, la liga (NFL) y 4,500 ex jugadores alcanzaron un acuerdo por 765 millones de dólares por las lesiones cerebrales sufridas durante su carrera.
Los ex jugadores había acusado a la NFL de esconder los peligros de las conmociones cerebrales, que años después han derivado en graves enfermedades mentales en muchos profesionales.
Las lesiones de los ex jugadores provocadas por las conmociones cerebrales han puesto en el punto de mira la violencia del fútbol americano y a la NFL, acusada de ocultar la realidad sobre la gravedad de las lesiones, pese a las crecientes evidencias médicas del peligro de los continuos golpes en la cabeza.
La neuropatóloga Ann McKee fue la primera en detectar en 2008 la enfermedad de la encefalopatía crónica traumática (CTE por sus siglas en inglés) en el cerebro de un ex jugador, Tom McHale, que murió por sobredosis a los 45 años.
Desde entonces, se ha detectado CTE en decenas de cerebros de ex jugadores fallecidos, muchos de los cuales presentaban antes del fallecimiento problemas cognitivos.
Un grupo de ex jugadores de hockey hielo también presentó recientemente una demanda contra la liga (NHL) por las lesiones en la cabeza producidas durante el juego.