José Antonio García, un directivo de fútbol distinto, marcado por la pasión
COMPARTIR
El chileno Sebastián González, el argentino Federico Vilar, el colombiano Luis Gabriel Rey y el venezolano Giancarlo Maldonado son algunos de los mejores jugadores en los que García vio luz antes de que fueran brillantes en México.
México, D.F..- José Antonio García, el empresario mexicano que negocia la compra del club Real Oviedo es un tipo diferente de directivo de fútbol, reconocido por su buen "ojo clínico" para detectar jugadores, pero a veces demasiado apasionado.
Hijo de David García y Josefina Rodríguez, originarios de Illaso, Villayon, Asturias, José Antonio nació en la Ciudad de México el 3 de marzo de 1962 y tuvo su primer contacto con el fútbol por intermedio de la marca "Garcís" de ropa deportiva, fundada por su padre y que llegó a vestir a la selección mexicana y a equipos de Argentina, Uruguay, Chile, Paraguay, Brasil, España e Italia.
En 1987, el padre de la familia, aficionado al fútbol, le compró el club mexicano Atlante al Instituto Mexicano del Seguro Social y desde entonces y aún cuando en 1995 le vendió la mayoría de las acciones al empresario mexicano Alejandro Burillo, José Antonio es presidente ejecutivo del club.
La entrada de José al fútbol fue por la puerta trasera, se llevó el Atlante a la ciudad de Querétaro con la idea de acercarlo a la gente, pero un año después sufrió su primera decepción, el descenso a la segunda división, en 1990.
Apasionado como es, García no entendió de matices, deprimido se encerró 20 días en su casa y salió de ella sólo cuando tuvo claro un plan para emprender el camino de regreso. Entonces juró rescatar al conjunto.
Cumplió la promesa de la manera más inesperada, al dejar la nómina intacta y un año más tarde vencer en la final al Pachuca en una serie de penaltis que se extendió a 22 disparos y se decidió con un gol de oro del portero Félix Fernández, quien trajo a los "Potros" de regreso a primera.
El regreso no pudo ser mejor porque en la temporada 1992-1993 se hicieron del título, el primer gran triunfo de García como directivo.
Con el tiempo, García, quien tiene negocios de zapatería en la ciudad de León, maduró y se convirtió en un directivo con un gran sentido común para llamar a futbolistas talentosos. En los últimos años se dio el lujo de traer a Atlante a varios extranjeros considerados de lo mejores de la liga en los últimos 12 años.
El chileno Sebastián González, el argentino Federico Vilar, el colombiano Luis Gabriel Rey y el venezolano Giancarlo Maldonado son algunos de los mejores jugadores en los que García vio luz antes de que fueran brillantes en México.
También ha tenido sensibilidad para dar segundas oportunidades a jugadores en baja, como el propio Rey, quien tuvo una buena segunda etapa en Atlante, el argentino Gabriel Pereyra y el mexicano Francisco Fonseca, entre otros.
Personas cercanas a "Toño" lo consideran un hombre espléndido, bonachón, franco y con facilidad para relacionarse, pero reconocen que a veces su pasión le hizo ganarse enemigos, al menos durante los partidos.
Cercano al club Oviedo por su origen, el mexicano insiste en que el equipo español es imprescindible en la máxima división de la liga española y ha dicho tener una propuesta para sacarlo de la segunda categoría.
Nadie sabe si su proyecto será aceptado y en ese caso si tendrá éxito, pero parece haberse ganado el beneficio de la duda. A fin de cuentas tiene experiencia en resucitar clubes en crisis como hizo en México con sus "Potros", a quienes en pocos meses convirtió de equipo descendido a campeón de liga.