Prostitución infantil, el lado oscuro del Super Bowl
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Las ciudades sede del gran partido con frecuencia atraen un animado comercio sexual
Arlington, Tx.- Mientras miles de aficionados al futbol americano llegaban a Texas para el Super Bowl que tendrá lugar el domingo, las fuerzas del orden están manteniéndose atentas por un tipo distinto de visitante de fuera: proxenetas que venden a menores con fines sexuales.
Las ciudades sede del gran partido con frecuencia atraen un animado comercio sexual. Este año, las autoridades texanas y grupos de activistas están intensificando sus campañas contra la prostitución, especialmente en lo que respecta a jovencitas menores de edad.
"La mayoría de la gente no sabe que nuestros hijos están siendo brutalmente tratados de esta manera, y tenemos que ponerle un alto", dijo Deena Graves, fundadora de Trafick911, la organización texana que lanzó la campaña "Yo no compro" para el Super Bowl XLV. "Necesitamos enojarnos. Necesitamos enojarnos por lo que les está pasando aquí mismo a nuestros niños".
Durante semanas, voluntarios han estado visitando zonas habitacionales de Dallas y otras ciudades, distribuyendo volantes y posters con información. Otros han colocado posavasos en restaurantes y bares. Trafick911 también ha grabado anuncios transmitidos como servicio público, algunos donde participan jugadores y ex jugadores de la NFL.
"Como hombre y padre de dos hermosas niñas, yo no compro y tampoco usted debe comprar", dice en un anuncio de televisión el tackle nariz de los Vaqueros de Dallas, Jay Ratliff. "Si usted es uno de estos hombres que compran a estas jovencitas, quiero decirle que los hombres de verdad no compran niñas. No compran sexo".
-Los padrotes que promueven jovencitas ven a los miles de hombres que viajan cada año al Supertazón como una mina de oro de clientes potenciales. Las policías de y alrededor de las ciudades sede llevan años intentando combatir la prostitución realizando operativos o aumentando el patrullaje durante la semana del Supertazón. Las menores de edad no habían salido a la luz en números cada vez mayores hasta años recientes.
"Esto es un asunto muy amplio. Queremos que la gente sepa cómo es el tráfico de personas", dijo Thomas Lawrence, subjefe policial en Dallas. El año pasado al Supertazón de Miami llegaron hasta 10 mil prostitutas, incluyendo menores y víctimas de trata de personas, dijo la policía.
Antes del partido por el campeonato del 2008, la policía de Phoenix desmanteló una red de prostitución infantil en que participaban varias adolescentes. Al año siguiente en Tampa, dos hombres fueron arrestados por anunciar los servicios de una menor de 14 años como "especial del Supertazón". Fueron sentenciados a un penal federal.
El año pasado, un hombre de Hawai fue condenado a más de 20 años en una cárcel federal por llevar a una adolescente con él a Miami y obligarla a trabajar como prostituta.
A fin de disuadir a los hombres de las tentaciones de las prostitutas fácilmente accesibles, la policía de Arlington ha instalado cercadel Cowboys Stadium un espectacular electrónico donde aparecen los fichajes de cuatro hombres con el mensaje, "¡Querido John, Nunca se Sabe Este podrías ser tú".
Tekla Roberts, quien fue prostituta desde hace casi 10 años y empezó de adolescente, dijo que cuando más dinero ganaba era durante los torneos importantes de golf, las carreras de la NASCAR y algunos juegos profesionales de playoffs en el norte de Texas. Dijo que conocía a "Johns" anunciando sus servicios en publicaciones y por internet y andando en los hoteles cercanos a las sedes.
Durante dichos eventos deportivos, recuerda haber visto pronexetas vendiendo con fines sexuales a numerosas menores procedentes de otras ciudades.
"Yo hubiera tenido muchos más clientes, pero también veía a los padrotes con sus muchachitas", dijo Roberts, de 32 años, quien hace alrededor de seis años dejó de prostituirse. "Mi autoestima era muy baja, y me acuerdo haberme dicho a mí misma que se trataba de algo temporal. Y luego ganaba mucho dinero con estos eventos".
Los grupos activistas y el Equipo Especial para la Trata en el Norte de Texas están concentrándose en víctimas menores de edad que lleguen a Dallas con vistas al partido del domingo entre los Acereros de Pittsburgh y los Empacadores de Green Bay. Dicen que los proxenetas que participan en el tráfico de personas ponen anuncios de acompañantes con números telefónicos de otras ciudades y rentan casas o autobuses para fiestas con menores de edad.
Los activistas dicen que muchos americanos no se dan cuenta de que hay trata de menores con fines sexuales en Estados Unidos, no nada más en el extranjero. El Centro Nacional para los Niños Desaparecidos y Explotados calcula que anualmente un mínimo de 100 mil menores son víctimas de la prostitución en Estados Unidos.
Por años, algunas ciudades texanas han estado intentando detener el ciclo de jovencitas que huyen de sus casas y terminan como prostitutas infantiles. La policía de Dallas ha aplicado un nuevo enfoque al tratarlas como víctimas.
Muchas tienen demasiado miedo de buscar ayuda o les han lavado demasiado el cerebro como para entregar a sus padrotes.
"Hemos tenido que cambiar la forma en que hablamos con las menores", dijo el sargento Byron Fassett, quien encabeza la unidad de víctimas de alto riesgo en el departamento de Dallas.
"El hecho de que una menor haya tomado malas decisiones no significa que alguien tenga derecho de aprovecharse de eso".
Roberts, la exprostituta, tiene la esperanza de que la campaña de concientización vinculada con el Supertazón de este año contribuya a cambiar las percepciones de la sociedad en torno a las menores de edad que son servidoras sexuales.
"Yo creía que estaba tomando una decisión. Uno tiene que decirse eso para poder sobrevivir", dijo. "Quiero que la gente vea como víctimas a estas niñas. No son delincuentes, no son muchachas malas. Están perdidas y quebradas".