Las lecciones que deja el Tecatito Corona
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Víctor Manuel Vucetich, su primer entrenador, señaló que le faltaba aprender a ser profesional y Alfred Schreuder, su técnico en el Twente, dijo que era un perezoso.
CIUDAD DE MÉXICO.- En 2013, el Twente de Holanda avisó a los Rayados del Monterrey que estaba dispuesto a pagar los cinco millones de dólares de la cláusula de rescisión de José Manuel Corona Ruíz, que entonces contaba 20 años. En las oficinas del equipo regio catalogaron a Corona como un futbolista que trabaja poco y peca de soberbia.
Dos años más tarde, Tecatito destruyó esa apreciación.
De hecho, la crítica ha sido un motor de motivación en su carrera. Víctor Manuel Vucetich, su primer entrenador, señaló que le faltaba aprender a ser profesional y Alfred Schreuder, su técnico en el Twente, dijo que era un perezoso. Tecatito, que nació en Hermosillo, Sonora, reconoce que se tardó, pero aprendió la lección.
En la temporada anterior Jesús Corona fue uno de los mejores jugadores de la liga de Holanda y fue el único mexicano que jugó la Copa América y la Copa Oro. Y otra vez, de imprevisto, el Porto pagó al Twente para convertir a Tecatito en el quinto mexicano en los Dragones de Portugal.
A sus 22 años, Corona está dispuesto a continuar con su aprendizaje. Desde Porto, Portugal, contesta el teléfono a Excélsior.
¿En Holanda lo criticó su técnico y la prensa lo describió como un oso perezoso?
A eso fui a Holanda, a hacer escuela y a que me pusieran retos. Quería superar esos retos. Al final del camino te das cuenta que aprendiste mucho y ahora toca jugar en el club más grande de Portugal, debo de aprender más cosas aquí. Las críticas de mi exentrenador fueron correctas. No se equivocó en nada, tomé las cosas positivamente, le di la vuelta a la página, empecé a trabajar e hice todo lo que, sabía, me faltaba.
¿Qué no hacía en Holanda?
Me he equivocado en muchas cosas. He sabido revertir mis errores. Ahora sé que tengo que cuidarme para estar bien al otro día. En algún momento no trabajé en hacer fuerza y resistencia; no lo hacía, no podía competir igual que todos y me afectaba. Acepté mis errores y los compuse.
¿En un país distinto al suyo nunca se sintió solo?
Jamás. Llegué a Rayados a los 15 años y me acostumbré a esta vida. Mi familia siempre ha estado conmigo. Ahora mi esposa y mi hijo también ahí siguen, siempre me han mantenido en pie. Creo que a pesar de la diferencias del futbol de cada país, futbol sólo hay uno y hay que jugarlo como sabes. El primer año me costó mucho. De eso se trata la vida, de encontrar las cosas que te hacen falta y ponerse a trabajar. Encontré la recompensa y estoy en Portugal.
¿Es la segunda vez que el Porto lo busca?
Sí, el Porto me buscó hace unos años y al final no se hizo. Ahora tengo la fortuna de estar aquí ahora.
¿En Portugal no les parece extraño ver a tantos mexicanos en un solo equipo?
No me han preguntado nada de eso, pero me han hecho varios comentarios. Me dicen que si los mexicanos queremos invadir Portugal. No sé que les dicen a los demás porque están en selección.
¿Y para usted no es extraño estar en un equipo con varios compatriotas?
No es extraño ver tanto mexicano en un solo equipo, porque es algo que se tendría que repetir más. Para mí es algo nuevo. En Holanda no había ningún mexicano, esto lo encuentro positivo y me siento más arropado, más seguro y hay que disfrutarlo.
Jugó la Copa América y la Copa Oro ¿No tenía miedo a una lesión?
No tenía miedo, pero sabía que había más posibilidades de lesionarme al jugar dos torneos. Una lesión me hubiera frustrado mucho, pero yo pedí jugar las dos Copas porque siempre quise participar en esos torneos. Era un sueño.
¿Cree que eso le ayudó a llegar al Porto?
Sí. En el Porto te ven como 20 veces antes de contratar y en los torneos con la selección mexicana a lo mejor se dio la 20, la que los convenció. Uno no sabe cuándo llega la oportunidad. Quisieron llevarme y yo creo que sí ayudó jugar las dos Copas.
Tras la Copa América y la Copa Oro lo señalaron como la mayor promesa de la selección...
Mira, no hay presión por ser uno de los jugadores de los que más se espera. Eso me da mucha satisfacción, siempre quise sentir esto en mi vida y hay gente que siempre ha estado conmigo. Lo disfruto.
En ese sentido, ¿considera que falta ambición al futbolista mexicano para ir a Europa?
Sí, en México falta la ambición personal del jugador para venir a Europa, pero también falta que se rodeen de personas que tengan experiencia para poder ir a jugar en otro país; es muy importante el representante. A veces la directiva te quiere agarrar y te dice que no, ahí es cuando uno debe tomar decisiones y pelear por mantener el sueño.
¿Ya habló con Ricardo Ferretti?
No he hablado con el técnico de la selección. Mi representante y el Porto hablaron directamente con la administración de todo para avisar que no podía ir. Ferretti es alguien que es muy directo, organizado y sabe trabajar. Espero que me llame para jugar los otros partidos.
Usted tuvo la oportunidad de jugar en Brasil...
Cuando estuve en una Copa Coca Cola, cuando tenía 15 años, me fue a buscar el Santos. Eso fue hace mucho y no fue una oferta porque no tenía un equipo, me invitaron. No quise porque en ese tiempo mi objetivo era jugar en el futbol mexicano y luego partir a Europa.
Y jugó una final en el Maracaná...
Sí, fue en una Copa Coca Cola y ahí empezó mi sueño de ser futbolista. Esa Copa hizo que se me abrieran las puertas. Si me preguntarán en dónde empezó mi camino, diría que en ese torneo y en otro que se llamaba la Copa Oxxo. Estaba muy contento de ganar la Copa en el Maracaná.
Dicen que se escapaba para jugar ese torneo...
Me decían en la selección de Sonora que no debía ir a jugar a las canchitas de mi barrio, que no hiciera calle. Siempre pensé que tenía derecho a hacerlo, a jugar la Copa Coca Cola y convivir con mis amigos. Ahora me doy cuenta que desde muy chiquito tomé mi decisión de lo que quería ser.
¿Todavía se considera un jugador de barrio?
He aprendido mucho en el barrio, de ahí salió mucho de lo que hago ahora en la cancha y al final de cuentas eso me ha traído hasta acá. Algunos disfrutan el futbol corriendo más, pegando más, y yo lo disfruto más haciendo gambetas, haciendo algo diferente.
Usted es de Hermosillo, una ciudad beisbolera ¿Por qué se decidió por el futbol y no el beisbol?
Me gusta el beisbol y es cierto que en Sonora les gusta más el beis. Creo que yo tenía el futbol en la sangre y siempre pedí que me llevaran a jugar futbol.
¿Ha jugado beisbol alguna vez?
Nunca jugué en una liga. He jugado y juego con mis amigos. A veces hay que hacer a un ladito el futbol, porque te estresas tanto que no es bueno siempre pensar en él. Entonces cuando veo a mis amigos me pongo a jugar beis.
¿Tiene algún equipo preferido en el beisbol?
No veo mucho beisbol, tampoco veo mucho el futbol. Ahora trato de ver más el futbol, pero soy medio inquieto y siempre busco estar en alguna actividad.
¿En su casa evita hablar de futbol?
Nosotros vivimos una vida en la que hasta se come el futbol. A veces tengo que hablar con mis amigos, mi esposa, mi familia. Cuando voy a México hablo de la vida.
¿De qué juega en el beisbol?
Lo mío es el pitcheo.
PASO A PASO...
El 16 de julio de 2013 el Monterrey informa que Jesús Corona será enviado de nuevo a la Sub 20 de Rayados debido a que se presentó tarde a la pretemporada del primer equipo.
El 26 de agosto de 2013 fue presentado como refuerzo del Twente. Firmó un primer contrato por cuatro años.
El 12 de noviembre de 2014 debuta con la selección mayor. Fue convocado por Miguel Herrera y en su primer partido, contra Holanda, obsequia una asistencia a Carlos Vela.
El 31 de agosto de 2015, el Porto de Portugal contrata al atacante mexicano por cinco años. Anota su primer gol en un partido amistoso contra el Peñafiel.