Futbol mexicano, mal portado e indisciplinado
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Poca disciplina en el futbol mexicano: llueven tarjetas rojas y amarillas a futbolistas, entrenadores e incluso altos mandos de los equipos
En el futbol mexicano llueven las tarjetas. Rojas y amarillas. Jugadores, técnicos y hasta directivos son sancionados por su indisciplina. Los protagonistas tratan de explicar el fenómeno:
"México es un país con poca educación en todos los aspectos, entonces el futbol no está fuera de ese desarrollo. Se invierte muy poco en educación y luego lo que te aqueja es mucho más caro que lo que tú pudiste haber invertido", define José Luis Sánchez Solá, director técnico del Puebla, convertido en el club más indisciplinado en lo que va del Apertura 2009.
Educación es un factor, pero hay otros en esta ecuación.
"Nosotros tenemos que pensar en emular o copiar lo que pasa en Europa. Los jugadores allá son más profesionales, son más disciplinados y conscientes. Trataríamos de seguir su ejemplo, pero también hay que considerar que somos latinos y tenemos sangre diferente. Entonces trataremos de que esto se aproxime a como lo hacen ellos", añade Miguel Herrera, estratega de los Estudiantes Tecos.
Enfrascado en diversas polémicas y multado un sinnúmero de veces por sus declaraciones en contra del arbitraje y de los propios dirigentes, El Chelís acepta que su plantilla es considerada la más insubordinada.
"Dentro del campo somos el equipo más indisciplinado, llámese así al que más amonestan y más le expulsan. Llevamos récord, con un buen de tarjetas", acepta Sánchez Solá.
"Pero nuestro tipo de futbol es aguerrido y desgastante, al estar siempre mordiendo, por eso sólo hemos tenido una roja directa. Las expulsiones han sido por acumulación de amarillas, pero es por el futbol que juega el Puebla, no es mal intencionado, mas se nos carga mucho la mano".
A esa insumisión, frecuente cada fin de semana, se anexa la indisciplina fuera del campo, con todo y que existen reglamentos internos. Ejemplo de ello fue la sanción que Chivas aplicó en contra de Alberto Medina, aunque sin mucho rigor.
Miguel Herrera, quien como futbolista fue sinónimo de indisciplina, por ese carácter proclive a la irritación, hoy pregona el orden mediante un documento al que están sujetos sus pupilos.
"En la gran mayoría de los equipos tenemos un reglamento interno cuando se firma contrato. Ahí la directiva toma decisiones de disciplina para que los jugadores no se equivoquen", explica el técnico de la UAG.
"Si el jugador se equivoca tanto en la cancha como en su vida personal, por supuesto se le multa o sanciona", pregona.
Abogado de sus dirigidos, El Piojo piensa erradicar las conductas malsanas, "aunque hay que estar conscientes de que son gente joven, con éxito y dinero en la bolsa, con buenos coches y que de pronto pierden el piso".
-¿Y usted predica con el ejemplo de la disciplina?
-Es que yo tengo 50 años y lo que ellos están viviendo yo lo viví hace mucho, entonces tampoco me voy a meter al rol del jugador. Yo soy técnico: yo fumo, tomo Coca y café, pero es el rol de un técnico. Ellos no pueden hacer lo que yo hago.