Putin no se esconde en Sochi

+ Seguir en Seguir en Google
Internacional
/ 17 febrero 2014

El mandatario ruso ha dejado ver su gusto por los deportes, y no ha querido entrar en mayores polémicas por algunos temas políticos

Sochi, Rusia.- El vigor del presidente ruso se ha apreciado de una manera más circunspecta en Sochi, en los que no se cansa de reunirse con dirigentes deportivos, codearse con los atletas y presenciar pruebas en persona.

Los deportistas en una olimpiada se ponen nerviosos al saber que los ojos del mundo estarán pendientes de ellos por varios minutos. En el caso de Vladimir Putin, su interés abarca los 17 días de las justas.

Aunque sus compatriotas están de su lado, Putin ha sido muy criticado en el exterior por el rampante costo de los juegos, las medidas represoras hacia la oposición y la polémica ley que prohibió la difusión de "propaganda" gay a los menores de edad.

Se han planteado dudas sobre si el aparato de seguridad ruso salvaguardará los juegos de un atentado por parte de insurgentes islámicos.

En medio de todo, Putin se ha manejado con las características de aplomo y frialdad que todos le reconocen. Durante más de una década en el poder, son contadas las veces que ha exhibido espontaneidad. Los contados momentos que lo ha sido, casi siempre terminaron en situaciones incómodas, como cuando inexplicablemente acarició a un niño en el estómago.

Pero sabe aprovechar un momento coreografiado para presentar una imagen de informalidad.

El fanático número uno

Todo líder del país anfitrión de los juegos se siente obligado de acudir a las pruebas, pero el gusto hacia el deporte que tiene Putin hace que sus visitas sean algo más que protocolares.

"Se nota que es un fanático del deportivo y eso le da otra dimensión", dijo el portavoz del Comité Olímpico Internacional, Mark Adams.

Las apariciones de Putin en Sochi también habrían ayudado a ablandar su imagen de un rígido autócrata ante los extranjeros. "Fue la primera vez que le he visto sonreír", dijo Josh Straub, un visitante canadiense, en referencia a la visita del mandatario ruso a la Casa Canadá en los juegos.

Pero Livia Rickli, residente de Amsterdam, no se dejó seducir. "En Holanda no pasamos por alto la cuestión de los gays, así que no somos tan buenos amigos" con Putin, dijo. "Ahora, se da una vuelta por acá y, de repente, es muy simpático".

Durante los juegos, Putin ha tenido que mostrarse exultante en la victoria, aceptar derrotas y no fanfarronear ante los rivales.

Putin mostró esas virtudes el viernes en una visita "sorpresiva" a la Casa de Estados Unidos, la sede en Sochi del Comité Olímpico Estadounidense.

Aunque Putin mantiene marcadas diferencias con Washington, en asuntos como misiles nucleares y derechos humanos, se cuidó de evitar una confrontación en su visita. Se esforzó en elogiar al equipo de Estados Unidos y hasta destacó que los rusos admiran a los jugadores de hockey estadounidenses, el deporte en el que ambos países mantienen su rivalidad más intensa.

Lee en Vanguardia a El Universal, el diario mexicano con mayor circulación en el país.​ Encuentra la mejor cobertura en materia de política, deportes, opinión, economía y espectáculos.

Encuentra fotografías, reportajes especiales, coberturas únicas y noticias de último momento de México y el mundo.

Selección de los editores